20 abr 2013

Otra excursión fotográfica




El domingo pasado ya estaba subido en la moto a las 8:30. Como es habitual, el personal a bordo prefirió seguir en la camita, así que tras desayunar no tardé mucho más en arrancar. 

Cuando me di cuenta estaba subiendo en dirección a Tamaraceite y de repente me vi circulando por Ciudad del Campo. Dí unas cuantas vueltas por el interior de este nuevo barrio de la ciudad. Se entra y se sale por el mismo sitio, así que hay numerosas calles sin salida. 

Total que como siempre me sucede los domingos moteros, había que decidir hacia donde tirar sobre la marcha y entonces, apareció la señal de tráfico: Teror. 

Subí por la carretera vieja. Firme irregular, infinidad de curvas y tráfico sorprendentemente denso para la hora que era. Cuando llegué pues...ni me bajé de la moto, seguí por una de las paralelas a la plaza de la Iglesia del Pino y otra vez, una nueva señal de tráfico me indicaba la ruta: Valleseco. 

Estas tres primeras fotos las tiré en una especie de mirador que hay antes de llegar a Valleseco. Al bajarme de la moto, tenía las manos heladas.




La iglesia de Valleseco. Eran las diez menos veinticinco. El frío en las manos y dedos era tal que me dolían hasta para pulsar el disparador de la cámara.

La verdad es que el interior de la Iglesia es sobrio pero bastante bonito. Aquí un detalle del órgano
 

Una de las cúpulas

Y el retablo. 

Esta fue una de las últimas fotos que tiré en Valleseco.


Antes de subirme de nuevo a la moto para seguir hasta Tejeda, tuve que calentarme las manos con el calor del tubo de escape. Así me pegué diez minutos dando ligeras palmaditas al escape para coger calor en las manos. 

Otro mirador a mitad de camino desde donde disparé las tres siguientes.


A partir de esta foto las paradas fueron más frecuentes. Como iba subiendo, tras cada curva aparecía una nueva instantánea que sacar. Parada, burra a la moto, fuera guantes, casco al manillar, cámara, dos, tres disparos y otra vez lo mismo, pero al revés. La ciudad desde el quinto pino.


En esta se puede ver hasta una de las plataformas que tenemos atracadas al final del Dique Reina Sofía.


La Isleta y Las Canteras 

Aquí me giré más hacia la derecha para disparar y si se cliquea en la foto para ampliarla, se pueden ver las torres de la Catedral y varios barcos en la bahía.

Tampoco me bajé en la Cruz de Tejeda, sino que seguí de largo en dirección Sur. A partir de esta siguiente foto ya estaba en la otra vertiente de la isla y el cambio de tiempo fue radical. Sol radiante y escasas nubes. El frío en las manos, desapareció.

Verde por todos lados. A medida que seguía con la ruta, el Teide se aparecía más cerca. Su imponente vista me obligó a parar varias veces. (Carlos, la próxima vez que vengas a casa, estudiaremos posibilidad de alquilar una moto)
 



El Roque Nublo con El Monje a la izquierda.

Y con La Rana a la derecha.




Dejé atrás San Bartolomé de Tirajana encontrándome aún cómodo en la moto, cuando otra señal de tráfico volvió a indicarme el camino. ¡Al Roque Bentayga! Al llegar y después de aparcar, apareció un vigilante forestal de Medio Ambiente, armado con unos prismáticos y acompañado por un perro. El elemento transmitía claramente la impresión de estar más aburrido que una ostra y noté con creciente alarma y desazón que intentaba pegar la hebra conmigo. Total, que como no había mucho que ver por la zona, con varios monosílabos y alguna frase referida al magnífico tiempo me largué de allí a escape, aterrorizado ante la posibilidad de que aquel tipo empezase a contarme la semana y media que aparentaba llevar solo allá arriba controlando el bosque.



Estas son ya tomadas en dirección Fataga. La carretera por esta parte de la isla está magnífica para darle gas a la moto. Si se amplía la foto se puede ver su discurrir sinuoso y aquí estaba cuando escuché, a lo lejos, el rugido de un motor a muy altas revoluciones. Desde que el motorista apareció a mi vista, en la parte izquierda de la foto, hasta que llegó a donde yo estaba, pasaron casi 8/10 minutos. Sólo se oía el ruido de los escapes cuyo eco reverberaba por todo el interior del barranco y aquel tipo,..... ¡venía rápido de verdad!


Aquí estaba. De "competi total". Mono enterizo con protecciones en espalda y rodillas. Pasó a mi lado como un avión.
Pero el ruido se mantenía; se seguían escuchando varias motos más. Este había sido solo el primero, el que más lanzado venía. Quería una foto de tres o cuatro pasando como tiros a mi lado. Como tardarían algo en llegar, aproveché los minutos para buscar un buen encuadre de la salida de la curva. Me puse a un lado y a otro de la carretera; probé más alante y más atrás hasta que encontré el sitio adecuado y de pronto, el que venía en segundo lugar va y se para a 40 metros.......¡para esperar a los otros! Se me quedó mirando



Luego arrancaron y se fueron sin que yo pudiera tirar la foto que quería. Más tarde los pasé, -se habían parado- pero al poco tuve que apartarme a la derecha y darles paso yo, porque venían otra vez como balas, sobre todo el del casco rojo y blanco que montaba una Ducati. Lo primero que vino a mi cabeza cuando me pasaron a velocidad de vértigo, es que jamás podría conducir la moto de aquella manera fuera de un circuito y dentro......¡tendría que verme! En una curva, a esas velocidades, aparece un coche de frente y.....es que la diferencia entre salir indemne o no contarlo, se reduce a centímetros. Un error mínimo de calibre hace que te estampes contra el coche que viene de frente sin remisión. Y no es que yo no tire de gas y vaya también rápido o incluso muy rápido en ocasiones, pero nunca a tanta velocidad durante tanto tiempo. A mi lo que me mola es hacer tramos. Casi nunca de más de dos kilómetros. Suelo esperar a alguna subida con curvas -es lo más que me gusta- y en las que tenga una visión si no completa, casi total del punto final en el que voy a aflojar. En estos casos, tiro de acelerador a fondo sin cortarme para nada. Por otro lado, cuando llego al final de mi "scratch", estoy eufórico. Llevo dos kilómetros con mis sentidos en estado de máxima alerta y con niveles de adrenalina elevados. Es una sensación magnífica, pero yo no puedo conducir la moto en ese estado de tensión máxima durante todo el tiempo de la excursión. Estos elementos sí.
 
Ya me voy acercando a Maspalomas. La vegetación por toda esta parte de Fataga respondía objetivamente a lo de "vergel de belleza sin par". 
A esta altura de la mañana, ya estaba cansado de estar sentado en la moto.






Lo peor del viaje empezó cuando llegué a Maspalomas y cogí la autopista para volver a casa. In-su-fri-ble. Salvo imponderable, no volveré más a regresar por el Sur. La moto es un modelo "naked", "desnuda" en inglés, es decir, no tiene carenado y por tanto la resistencia al aire es muy importante. Más aún entre Juan Grande y el Aeropuerto de Gando en donde la fuerza del viento se vuelve verdaderamente infernal para mi moto. A la altura de Arinaga tuve que aflojar en más de una ocasión porque temí que con los bandazos que daba la Kawa por el  tremendo viento, terminase encabritándose y tirándome al piso. Encima, la visera, que desde hace años está de adorno en el casco, empezó a aflojarse y a aletear. El cuello..........hace tiempo que entendí el porqué de la anchura del de Fernando Alonso

Llegué a casa muerto y más tarde que nunca. Sobre la una. 




11 abr 2013

Una viñeta para intoxicar





Un amigacho me ha enviado por correo electrónico esta viñeta que aparece publicada en Eldiario.es, periódico digital que dirige Ignacio Escolar.
Con independencia de la respuesta que el dibujante pone en boca de Rajoy, signo evidente de la posición ideológica seguida en el periódico –muy respetable por otra parte- resulta claro, una vez más, que esta gente de la PAH ha interiorizado que son ellos los nuevos titulares de la soberanía popular en sustitución de la expresada por los ciudadanos en las últimas elecciones generales.
En este sentido, es reveladora la frase del elemento que porta la pancarta  “entonces para ustedes, ¿un millón y medio de firmas no sirven para nada?” Pero vamos a ver, este tío ¿es tonto o qué? El millón y medio de firmas sirve únicamente para cumplir uno de los requisitos exigidos por nuestro ordenamiento jurídico a todo aquel que desea promover una iniciativa popular que pueda llegar a debatirse en el Parlamento que es donde reside la soberanía nacional. Esa es la finalidad de las firmas. ¡Ni otorgan derecho, ni obligan a nada, ni confieren legitimidad alguna distinta de la de representar la estricta voluntad individual de los firmantes!
Después, la iniciativa será admitida a trámite o no y dependiendo de ello, aprobada o no, pero en todo caso serán los representantes legítimos de los españoles y no otros, los que libremente –sin coacciones ni amenazas- decidan con su voto si la ILP inicia su camino en la Cámara Baja o si por el contrario debe ser rechazada, con el importante añadido de que –y aquí reside el tufo estalinista de todo lo que envuelve a esta chica- cualquiera que fuera el resultado final, será producto de la voluntad de los españoles representados en el Congreso. Esto es lo que no admite Colau.
Si el Parlamento tumba o modifica esta ILP de la PAH, estaríamos frente a la más estricta normalidad democrática. Sencillamente. La mayoría absoluta de los españoles ha entregado su confianza al partido de Rajoy hasta las próximas elecciones y por tanto, es el pueblo español el que legítimamente respalda todas y cada una de sus decisiones, las buenas y las malas. Este hecho, tan cristalinamente democrático, resulta sin embargo intolerable para Ada y sus chicos que lo que creen es que los 23 millones de votos depositados en las urnas, no sirven para nada frente al millón y medio de firmas presentadas por su plataforma, que cuentan, nada menos, que con “el masivo apoyo ciudadano que nos otorgan las encuestas”.
No quiero imaginar España en manos de elementos como estos, porque, en definitiva, recuerdan otros momentos de nuestra Historia en los que la agitación política callejera y los hostigamientos se llevaban a cabo sólo porque resultaba inadmisible aceptar que la derecha hubiera ganado limpiamente las elecciones. 
 


 

5 abr 2013

Tres decálogos



El último artículo que subí al blog me llevó bastante trabajo de búsqueda en la red. Pasé varias tardes intentado localizar información concerniente al protocolo promovido por la Plataforma Antidesahucios. Me chocaba el término. ¿Por qué el uso de un vocablo como protocolo que refiere un plan escrito y detallado sobre como actuar en unas circunstancias determinadas? Total que pensando, pensando recordé el “Decálogo del joven socialista” publicado por Santiago Carrillo en la edición del 17 de febrero de 1934 en “Renovación”, periódico de las Juventudes Socialistas del que era director http://blogs.periodistadigital.com/bokabulario.php/2010/03/17/el-decalogo-del-joven-socialista-pistola y me encontré con que aquello era otro protocolo, es decir, un conjunto de reglas, dirigidas a la consecución de un objetivo predeterminado. Vale la pena pinchar en el enlace porque es muy revelador.
Insistí en la red y terminé hallando otro “Decálogo”, pero esta vez atribuido a Vladimir Illich Ulianov, más conocido por Lenin y que parece escribió en 1913.
Ahí va el protocolo.
1. Corrompa a la juventud y déle libertad sexual.

2. Infiltre y después controle todos los medios de comunicación de masas.

3. Divida a la población en grupos antagónicos, incitando las discusiones sobre asuntos sociales.

4. Destruya la confianza del pueblo en sus líderes.

5. Hable siempre sobre Democracia y Estado de Derecho, pero, en cuanto se presente la oportunidad, asuma el Poder sin ningún escrúpulo.

6. Colabore con el vaciamiento de los dineros públicos; desacredite la imagen del País, especialmente en el exterior y provoque el pánico y el desasosiego en la población por medio de la inflación.

7. Promueva huelgas, aunque sean ilegales, en las industrias vitales del País.

8. Promueva disturbios y contribuya para que las autoridades constituidas no las repriman.

9. Contribuya a destruir los valores morales, la honestidad y la creencia en las promesas de los gobernantes. Nuestros parlamentarios infiltrados en los partidos democráticos deben acusar a los no comunistas, obligándolos, so pena de exponerlos al ridículo, a votar solamente lo que sea de interés de la causa comunista.

10. Registre a todos aquellos que posean armas de fuego, para que sean confiscadas en el momento oportuno, haciendo imposible cualquier resistencia a la causa.

Es curioso, pero algunos puntos de este manual me recuerdan la “espontaneidad” con la que se organizaron las movilizaciones del “No a la guerra” y del Prestige. Otros traen a mi memoria la oportuna “casualidad” de manifestaciones políticas como la de “los españoles se merecen un gobierno que no les mienta” o aquella que apuntaba que “lo que pasa es que nos conviene que haya tensión.”

Sin embargo, ya digo, he pasado varios días dedicando tiempo a navegar intensamente por la red buscando la cita original de Lenin respecto de este decálogo, pero no aparecía nada. Ni en páginas en español, ni en páginas en inglés. El texto se recoge en docenas de webs en ambas lenguas, pero sin enlace alguno a su autor y cuando, ya harto, pensaba desecharlo como argumento ante la ausencia de certeza sobre su titularidad, aterricé en un  artículo de Rosa Ferreira Canda publicado en 2011 que puso punto final a mi búsqueda. Ella, igual que yo, había estado buscando la fuente original de este decálogo con ahínco, pero también sin éxito, así que su artículo, que recomiendo vivamente, me va a servir de referencia.
Comenta Rosa Ferreira –y resulta obvio de la lectura- que los términos utilizados en el decálogo no parecen propios de la Rusia de 1913, apuntando igualmente que no cree que pueda ser atribuido a Lenin, pero por otro lado señala que encontró referencias a un “decálogo” inspirado en el libro “¿Qué hacer?” escrito por el ruso en 1902 y que en cambio –continúa la articulista- sí parece ser más coherentes con otros escritos contemporáneos de líder comunista soviético, aunque afirma que tampoco este decálogo aparece así escrito en el libro, sino que se trata de un resumen de las ideas clave que de forma más extensa se explican en él. Ahí va:

1. El propagandista debe usar el desempleo para explicar la naturaleza de la crisis capitalista (neo-liberalismo); el agitador debe mostrar la muerte de un desempleado.

2. El capitalismo (neo-liberalismo) refleja la falta de sensibilidad ante la contradicción entre el crecimiento de la riqueza y el incremento de la pobreza.

3. Debemos apoyar con las luchas callejeras demandas que no tienen ninguna posibilidad de resultados.

4. La cosa principal es la propaganda y la agitación en todos los estratos sociales.

5. Nuestra tarea es utilizar cualquier manifestación de descontento, no importa cuan pequeña sea.

6. La exposición económica es la declaración de guerra contra los propietarios de las empresas.

7. Nuestro negocio como publicistas de la Social Democracia es profundizar y expandir la lucha política y la agitación política.

8. Hay que estar en contra de la libertad de crítica.

9. No se negocian los principios ni se hacen concesiones teóricas.

10. Se debe usar la acción policial para darle a la lucha económica carácter político.

Y llegado a este punto de la lectura, me acordé de Ada Colau al comprobar que su protocolo de acoso y hostigamiento coincidía con varios de los  apartados señalados por el líder bolchevique en su decálogo.

Basta con sustituir “desempleado” por “desahuciado” para comprobarlo.

Vamos allá.

Desde hace algún tiempo, ciertos medios nos vienen mostrando el suicidio de personas que estaban a punto de ser desahuciadas, pero añadiendo a menudo a la noticia una importante carga ideológica dirigida contra el concepto abstracto de los “ricos y poderosos”. Recuerdo el bombardeo mediático al que se nos sometió con el suicidio de la socialista de Vizcaya, para luego enterarnos que tanto ella como su marido tenían trabajo estable y que lo de “suicidio-como-consecuencia-directa-de-desahucio” no estaba tan claro. Ello a pesar de que en España el número de ciudadanos que decide quitarse la vida es de los menores del mundo y que según datos del INE, desde el comienzo de la crisis se observa en nuestro país una tendencia de descenso de suicidios. No hay dudas respecto del cumplimiento del primer punto en mi opinión.

Los puntos dos y seis los borda. "Perseguiremos día y noche a los responsables de este genocidio financiero", declaraba Colau el pasado febrero cuando presentaba su ILP. “Les acusamos de ser cómplices de la dictadura financiera que estamos padeciendo y anteponer sus intereses económicos a los de la ciudadanía” señala el protocolo. Lenin afirma en el punto sexto: “La exposición económica es la declaración de guerra”.

La organización premeditada de los hostigamientos se recoge en los puntos tres, cuatro, cinco y siete con claridad meridiana. Yo no creo que ningún diputado víctima de acoso cambie el sentido de su voto por la presión de los muchachotes de la amiga Ada, pero es que de acuerdo con las directrices del manual, este extremo resulta irrelevante porque lo que hay que hacer es “apoyar con las luchas callejeras demandas que no tienen ninguna posibilidad de resultados”. Luego resulta evidente que el objeto de los escraches no es el desinteresado deseo de resolver nada, sino el de promover la agitación política.

Los puntos ocho y nueve son contundentes. Ni libertad para criticar, ni espacio para negociar principios o condiciones. Pues….hombre......ahora que me fijo….¡como Ada Colau que no admite ni el rechazo, ni la abstención, ni la negociación del contenido de su ILP! ¿Patria o muerte tal vez?

Del décimo……¿qué decir? ¿Cuántas veces hemos escuchado o leído acerca de “la brutal represión ejercida por la Policía”, incluso hasta en supuestos en los que la acción policial pretendía evitar que una turba arrasase el Congreso de los Diputados? Ahí está el manual que invita a usar la “brutalidad” de las Fuerzas del Orden para darle a la lucha económica carácter político. En definitiva, el enemigo principal a batir no es  el perverso capitalismo, culpable del genocidio financiero, sino  el Estado mismo, “que tiene secuestrada la democracia”.

Total, que cada día que pasa me convenzo más de la certeza de las palabras de Carlos Cuesta cuando afirma que Ada Colau “está montando un movimiento pseudo fascista para desestabilizar a España” y que los tres decálogos expuestos, con los que la campaña de acoso que se promueve hoy muestra tantas similitudes, son protocolos dirigidos a hacerse con el control de una sociedad y que en los tres, el uso de la violencia se contempla como indispensable. 

La verdad es que si uno se fija, cada vez que una manifestación ciudadana en este país degenera en violencia, los convocantes proceden casi siempre de la izquierda.

2 abr 2013

Amedrentamiento



Leía el otro día que Carlos Cuesta, un periodista con el que coincido en bastantes cosas pero que me resulta insufrible como conductor de tertulias políticas televisivas, ha dicho respecto de la campaña de acoso a políticos (escrache) promovida por la Plataforma de Afectados por Hipoteca (PAH) y refiriéndose a su portavoz Ada Colau que “Está montando un movimiento pseudo fascista para desestabilizar a España".
Tras una búsqueda por la red, me he encontrado con un artículo del argentino Mariano Grondona que define el escrache.
Copio algunos párrafos:
“El escrache es el hostigamiento público de uno o varios ciudadanos, a cargo de una patota. No cualquier patota puede convertirse en la autora de un escrache, empero, sino solamente aquellas a las que mueve una "consigna política" que generalmente les viene de arriba, ya que muchas veces los "escrachadores" ni siquiera conocen a sus víctimas.”
(Patota: grupo de personas, generalmente jóvenes, que cometen actos de vandalismo)
“Aunque generan situaciones lindantes con la violencia, rara vez los escraches caen en atentados extremos como, por ejemplo, el asesinato. Pero esto no es porque los escrachadores y sus mandantes sean "palomas" sino porque su objetivo es matar, más que a una persona, a su imagen.”
“Las bandas nazifascistas promovieron los escraches como un anticipo de lo que sería la toma del poder en países altamente civilizados como Alemania e Italia.”
“El pasado miércoles un grupo de personas que protestaban contra los desahucios se concentraron ante el domicilio particular del diputado popular Esteban González Pons: Cortaron la calle, empapelaron el barrio con fotos suyas, rodearon el portal; según ha narrado el propio afectado, aporrearon la puerta de su casa durante media hora y advirtieron a los vecinos que vivir en el mismo edificio del diputado era un peligro para ellos. En casa de González Pons sólo estaban sus hijos, menores de edad. La imagen de uno de los concentrados tratando de subir por la fachada vale más que bastantes palabras.”

“No es el único caso. En Madrid se pasearon por la calle donde vive Alberto Ruíz Gallardón coreando en este barrio, vive un asesino.”
Total, que me he dado un salto por la web de la PAH para comprobar que era cierta la existencia de un protocolo para ejecutar los planes de amedrentamiento (escrache) de aquellos políticos que no comparten los puntos de vista de la señora Colau, que por lo visto, son incuestionables y reflejan una verdad absoluta y única con la que todos tenemos que coincidir, nos guste o no y para ver hasta qué punto las afirmaciones de Carlos Cuesta eran verosímiles.
Copio algunas partes del protocolo:
“¡Esta acción está convocada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) y tiene como objetivo señalar a diputados/as de partidos políticos que han manifestado su rechazo a votar la ILP de la PAH (o no se han pronunciado) para modificar una ley hipotecaria injusta y que está provocando un drama social en nuestro país.”
“Es por ello que les acusamos de ser cómplices de la dictadura financiera que estamos padeciendo y anteponer sus intereses económicos a la de la ciudadanía por bloquear esta ILP.”
“Para ello nos concentraremos delante de la vivienda del diputado/a con cacerolas, pitos, equipos de música, etc para que esta persona no viva ajena a las dramáticas consecuencias que su comportamiento está ocasionando a miles de personas y sienta la incomodidad en sus actos cotidianos (comprar el pan, ir al trabajo, al cine, etc) ya que todo el vecindario estará informado por carteles y las diferentes manifestaciones en la puerta de su casa de su actividad.”
“Las acciones de la PAH siempre son pacíficas y rechazamos cualquier agresión, verbal o física. “
De la lectura del primer párrafo, es fácil identificar un par de hechos objetivos. Por un lado, que cualquier diputado que no comulgue con los términos de la ILP planteada por la PAH, tiene que ser señalado de forma pública y marcado socialmente como un apestado. Por otro, los diputados están obligados a pronunciarse a favor de las tesis de Colau de forma incondicional. No se admite ni siquiera la abstención. O con ella o contra ella. A partir de aquí entiende legítima la estigmatización y el hostigamiento público de los que no se plieguen a sus postulados.
En los dos siguientes y con una retórica que recuerda tiempos pasados, se erige en defensora de los ciudadanos, en portavoz de la ira de todos (¿?) los españoles y como la respalda un millón y medio de firmas, entiende que este hecho concreto es justificación más que suficiente para que se impongan los términos de su propuesta, incluso por encima de la opinión de los representantes de la voluntad popular. Curiosa idea de democracia la de esta chica.
A continuación se invita a acosar a los diputados para hacerles sentir incomodidad, pero a renglón seguido manifiestan que sus acciones son pacíficas y que rechazan cualquier agresión verbal o física. Pero vamos a ver ¿esta gente se cree que somos tontos? ¡Lamentable! Me comentaba un amigacho refiriéndose al escrache que no se trataba de acoso, “es cómo el cobrador del frac, te sigue a todos lados para avergonzarte y nadie se escandaliza ni dice que exista hostigamiento”, pero claro, el ejemplo es endeble, mientras que el del frac pretende tu afrenta pública por lo que has hecho –no pagas las deudas que has contraído- los escraches que promueve Ada Colau buscan vejarte y ultrajarte en tu vida diaria por lo que piensas.
En fin, que a mi, de todo esto, lo que me parece claro es que Carlos Cuesta no yerra mucho en sus afirmaciones, porque resulta evidente que para Ada Colau y sus muchachos, la totalidad de los miembros del Parlamento -que representan a 22/23 millones de españoles- no sólo debe inclinarse ante el millón y medio de firmas aportadas por la catalana, sino que están obligados a legislar la materia de referencia en los términos que la PAH disponga.
Espero que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado corten de raíz y con contundencia cualquier acto de hostigamiento de los que abiertamente promueve esta plataforma de intolerantes antidemocráticos.

12 mar 2013

Por Gáldar y Agaete




Anteayer domingo salí en dirección Norte. A las ocho y algo ya estaba subido en la moto. Dejé atrás el Auditorio y el monumento al Atlante, sin saber bien hacia dónde tirar. Había que decidir destino rápido porque se acercaba el desvío que lleva Arucas y de allí era, o hacia Teror o hacia Firgas. El primero, muy gastado. El segundo, ya había estado no hace mucho y de Arucas tengo fotos a tutiplen. 

Así que ¡pa' Gáldar!

La primera parada la hice en El Puertito, por la zona de Bañaderos, aún parte de la costa del municipio de Arucas. En el largo paseo que recorre toda la playa me encontré con gente pescando, con otros en bañador chapoteando en el agua, jubilados fumando en pipa, entretenidos comentando los lances de los pescadores, otros con el periódico y el pan recién comprado........ El tiempo no acompañaba mucho aún.


 Una piscina natural bastante grande.

 El otro lado de la playa tenía menos arena y más piedra.
 En realidad aquí es donde únicamente había arena


Dos fotos más de este lado de la pequeña playa del Puertito, la primera con la Montaña de Gáldar al fondo. 
 
  Las olas rompían contra las rocas de forma espectacular.
 

Salí del Puertito después de unos quince minutos tirando fotos por allí. Cuando me di cuenta estaba circulando por la nueva autovía que comunica el Norte de Gran Canaria con la capital. Ni me había enterado que la habían abierto. Es una obra espectacular y aprovechando que no estaba vallada, paré en el arcén y me acerqué un poco al borde del precipicio para tirar estas fotos. La altura desde allí....acojona.
 

Hasta el otro día sólo existía el túnel que se ve a la derecha que era de doble sentido. Ahora con el nuevo, hay uno para ir y otro para venir.



Y terminé llegando a Gáldar. La verdad es que el casco histórico estaba tan inmaculadamente limpio como el de Agüimes de la semana pasada. 

Creo que en este edificio está la Plaza del mercado

Las fachadas presentaban un aspecto inmejorable y el mobiliario urbano encajaba perfectamente en el entorno. 




Al final de la calle aparecía, imponente, una de las torres gemelas de la iglesia de Santiago de Los Caballeros. Creo que junto con las olas rompiendo contra la costa, este edificio fue lo que más fotos me hizo disparar.

De las iglesias que he fotografiado en los pueblos de la isla, la de Gáldar me parece la más elegante.


Según Wikipedia, se trata de la primera sede jacobea fuera del territorio peninsular español.


No eran aún las diez de la mañana cuando me volví a subir en la moto. 


No quedaba más remedio que seguir hacia Agaete. El día por el Puerto de Las Nieves estaba espléndido.


Me sorprendió este banco de piedra cruzado en la avenida. Puse el casco encima para que se apreciara el tamaño. Pensé que probablemente hubiese sido el temporal de la semana pasada el responsable de su nueva ubicación. No estuve mucho por el Puerto. Tiré unos cuantos disparos más desde la zona de la playa.



Ya sólo me quedaba subir por el Valle de Agaete. Las últimas lluvias han cubierto de un verde intenso toda la zona. Hice varias paradas por su interior para hacer las fotos y por eso el tono verdoso aumenta a medida que me iba acercando al final.
 










A las doce y algo, más o menos, aparcaba la moto en el patio de mi casa después de una agradable ruta de unos 80/90 kilómetros.




Moto