26 feb 2012

Frío, desempleo y Eisenhower


La verdad es que este invierno está siendo el más frío que he conocido en la ciudad, y sin embargo, la lluvia no ha aparecido casi; el pasado otoño ha sido el más seco desde 1947. Me subí a la moto hace algunos días para ir a trabajar y el termómetro de la farmacia que hay por mi casa marcaba 10º C -¡lo nunca visto!- a las 6:40 de la mañana. De cintura para arriba, sin problema, pero de cintura para abajo…….¡como si estuviera en Tejeda!. El pantalón vaquero que llevaba puesto se quedó helado sobre la marcha, los guantes ….¡no sirven! y por la pernera del pantalón entraba un aire frío que me llegaba, -como diría mi hija que le gusta mucho el programa de TV “Humor Amarillo”- hasta los “nakasones”.

Pues eso, el frío, sin duda alguna de origen polar, es uno de los comentarios más generalizados entre mis amistades y conocidos. El hecho de tener que estar en casa con una rebeca, un pulóver o incluso una trenca encima, resulta que no me pasaba sólo a mí. Pero junto al tiempo, la reciente reforma laboral realizada por el Gobierno es otra de las cuestiones que más nos ha dado que hablar.

Mi razonamiento es bastante primitivo. No me importa ni el cómo ni el porqué hemos llegado hasta la situación de crisis en la que nos encontramos. Sólo estoy interesado en cómo salir lo antes posible de ella.

Básicamente lo veo así:

1.- El principal problema reside en disminuir el número de desempleados. Es una cuestión de prioridad absoluta. Si no baja el paro, no aumentarán las cotizaciones a la seguridad social, ni los ingresos por IRPF y si esa tendencia se mantiene podemos llegar a un punto en el que el Estado no pueda sostener uno, varios o muchos de los servicios de los que gozamos hoy día. Honestamente creo que ahí tendríamos un caldo de cultivo perfecto para la aparición de episodios, -callejeros primero y contra la propiedad privada a continuación-, de violencia y saqueo cuyo acaecimiento casi nadie desea.

2.- Como el único que es capaz de crear empleo es el empresario, cuantas más trabas se le pongan para contratar, menos dispuesto estará a hacerlo y menos posibilidades existirán de que disminuya el paro. A sensu contrario, cuantas más facilidades se les concedan, mayores serán las perspectivas de contratación y mayores también las expectativas de que el desempleo inicie su caída. Esto creo que no admite dudas.

3.- La reforma laboral establecida por el Gobierno de Rajoy, favorece fundamentalmente al empresario.

4.- La legislación laboral que teníamos hasta ahora favorecía más al trabajador y es la responsable de los cinco millones de parados y este concreto hecho, constituye, en mi opinión, no sólo la prueba empírica, palpable, tangible de su evidente fracaso, sino además la constatación de la ineludible necesidad de su profunda modificación.

No sé, a mi me parece que está claro. Sí, ya sé que no me detengo a considerar el caso, los casos particulares, -tres de mis cuatro hermanos están en paro- pero es que creo que la situación es tan delicada, que como la reforma laboral no funcione, esto es, no sea capaz de generar empleo, podemos no contarlo.

Es cierto que este cambio operado por el Gobierno del partido Popular en el marco de las relaciones laborales, significa para los trabajadores por cuenta ajena la merma e incluso la pérdida de derechos que dábamos por irreversibles, derechos adquiridos y consolidados durante años que considerábamos incorporados de forma indeleble a la relación entre el empleador y el empleado, pero hoy día, objetivamente, dejando aparte las posiciones partidistas de cada uno y a la vista de la situación económica actual, ¿qué alternativas reales existen? ¿qué otras medidas pueden aplicarse para que descienda el nivel de paro y, como consecuencia de ello, nuestra economía pueda empezar su despegue? ¿Obligamos a los empresarios a contratar gente?¿Les forzamos a ir a un banco a pedir un crédito? ¿Los presionamos para que soliciten una licencia municipal para abrir una dulcería y contraten a tres personas? ¿Encerramos a Emilio Botín y a Francisco González y no les dejamos salir hasta que admitan contratar 10 mil trabajadores aunque ello signifique menores beneficios para sus accionistas? ¿Nacionalizamos la banca? ¿Le damos todo el poder a la clase obrera como demandan algunos sindicatos?

En este sentido me causa sorpresa la intención del partido socialista de recurrir la reforma ante el Constitucional, porque estiman vulnera nuestra Carta Magna pero, ¿qué alternativa plausible pueden proponer ahora que no hubiesen podido poner en práctica antes? ¿Qué credibilidad puede transmitir alguien que afirma ahora disponer de la solución para salir de la crisis, cuando ha tenido la oportunidad desde al menos, mediados de 2008, para aplicar esos remedios que ahora nos ofrece y no lo hizo? Me temo que no tienen nada nuevo que ofrecer a los españoles, nada, salvo la política de continuar maquillando inútilmente la legislación anterior a pesar de su fracaso demostrado, dejando a España a la espera de que la tormenta amaine y debe ser cierto porque conozco a unos cuantos votantes socialistas que no habiendo expresado ni la más mínima queja o repulsa cuando el PSOE recortó el sueldo de los funcionarios en Agosto de 2010, que incluso justificaron la medida en la enorme valentía de ZP al hacerlo ante las negras perspectivas que vivíamos entonces, que se negaron a secundar la huelga general convocada por los sindicatos contra ZP, culpable de ordenar el mayor hachazo a los derechos de los trabajadores en toda la democracia, se prestan ahora raudos y veloces a apuntarse a cualquier concentración de protesta contra la nueva reforma y hacen planes para participar en una presumible huelga general.

Muchos de estos votantes están en el convencimiento absoluto de que si los derechos de los trabajadores los recorta el Psoe es correcto, legítimo, noble y necesario, pero a la vez piensan que si esos mismos derechos los recorta el PP es la derechona, es la ultraderecha rancia, es el capital en su expresión más repugnante la que quiere llevar a los trabajadores a la esclavitud y hay que "tomar las calles" por ello. En fin, la lamentable doble vara de medir tan habitual en el socialismo español desde los tiempos de Pablo Iglesias.

Los sacrificios que los trabajadores por cuenta ajena tendremos que soportar en los próximos cinco años están garantizados, pero el principal motivo para aceptar despidos, recortes de derechos, de salarios y de prestaciones reside en mi opinión, en la posibilidad de que dentro de quince, cuando mi hija tenga veintisiete, la situación que padecemos ahora haya desaparecido y otras generaciones de españoles puedan disfrutar de una vida menos convulsa.

Por supuesto que los sacrificios serán duros y estarán en proporción con la gravedad de la situación que padecemos, pero es lo que nos ha tocado vivir. A otras generaciones de españoles les tocó pasar hambre en una guerra civil y otras vivieron el esplendor y los beneficios derivados de que en los dominios de nuestra Patria nunca se pusiese el sol y entonces recordé una película sobre el desembarco de Normandía. Los planes para el Día D pasaban por una maniobra de distracción de las tropas alemanas mediante el lanzamiento de 30 mil paracaidistas aliados sobre territorio francés. Eisenhower recibió una nota con las previsiones de bajas entre los paracaidistas. Siete de cada diez morirían, muchos de ellos, probablemente antes de poner pie en tierra. El General yanqui estuvo días sin dormir abrumado por el enorme peso que significaba tomar aquella decisión, pero el mal a extirpar y los perjuicios de fracasar en el intento eran tan terroríficos que no le quedó más remedio que dar la orden.

15 ene 2012

Sacando papas


Este fin de semana había que sacar papas, así que sobre las 7.30 de la mañana del sábado recogía a mi hermano Óscar en el portal de su casa para, a continuación, tirar para Francisco Gourié y hacer lo propio con mi padre y mi hermano Jorge.

A las 8 salimos y en cuarenta minutos estábamos arriba.

Cuando llegamos hacía algo de frío pero poco. El tiempo se presentaba magnífico para la recogida.

Desayunamos como siempre, es decir, de forma colosal. A esa hora, con aquella temperatura, el pan crujiente con mantequilla, el café con leche caliente, acompañado de jamón, queso, bacon, sabe a gloria, pero antes todo aquello,
había puesto a vaciar la talla y me había dado un salto por el terreno de arriba para echarle un ojo al tajo.

Hasta el árbol sin hojas que se vislumbra al final de la foto todo eran papas

Nuestro cuñado Luis que venía en principio junto con nosotros, al final lo hizo por su cuenta y sobre las 10 ya estaba también arriba.

Tras el desayuno, lo primero que tuvimos que hacer fue cortar con una hoz todas las matas de las papas dejando fuera únicamente un poco del tallo, para poder ver bien dónde clavábamos la gancheta.

A continuación empecé a sacarlas con Luis, que alternaba echándome una mano a mí con las papas y otra a mi hermano Jorge que estaba intentando arreglar la cisterna del baño. Aquí mi hermano Óscar en plena tarea de recogida.
Terminado el trabajo, él mismo se encargó de volver a arar la tierra con la motoazada para que Genito pudiese plantar más papas a lo largo de esta semana. La dejó del 15. Al caminar sobre ella, se hundían los pies como si fuese mantequilla.

También vino el podador. Tenemos tres guayaberos separados por una distancia de cinco metros. Uno da fruta sin problemas, pero los que están a su lado, no han dado un guayabo en años. Le dijimos al podador que nos hiciese un injerto de uno en los otros dos. A ver qué tal salen. En el terreno de delante de la casa también hizo los que se ven en la foto.

Y algunas fotos que tiré por la zona


El flamboyán sigue yendo pa'lante

La abundancia de mano de obra ha hecho que haya sido uno de los fines de semana más productivos. Aparte de sacar las papas, volvimos a arar la tierra junto al invernadero y junto al flamboyán, recogimos todos los restos de árboles y arbustos que el podador iba cortando, recortamos numerosas plantas que crecían en el muro de delante de la casa, en previsión de que pudieran hacerlo caer, arreglamos una tubería de agua que se había rajado, recogimos naranjas, aguacates, limones y flores, estuvimos batallando con la cisterna y aunque no logramos arreglarla, al menos, quedó encaminada para la próxima semana.

346 millones de euros


Juan Fernado López Aguilar me parece una persona brillante, con una formación académica sólida y sobresaliente, pero sin embargo, cada vez que lo escucho hablar me resulta más infumable. El gran canario era entrevistado la semana pasada en el programa que en ABC Punto Radio dirige Isabel Sansebastián. Decía, más o menos y con un par, que "el votante del PP acepta la corrupción de sus políticos y Valencia no es más que la prueba palpable de ello, mientras que el votante socialista castiga al partido cuando éste comete errores". En fin, la incontinencia verbal de este chico es su gran lastre.


Entrar a rebatir estas palabras resulta sencillo. El chófer del Director General de Trabajo de la Junta de Andalucía da juego "por un tubo", pero no va por ahí el artículo.

Lo que me resulta sorprendente es la ausencia de autocrítica de muchos votantes socialistas. La herencia contable que ha dejado ZP es macabra pero no parecen hacerle responsable en lo más mínimo. Siempre hay un tercero sobre el que hacer recaer la responsabilidad. Los mercados, la crisis, Rajoy, los empresarios.....

El otro día leía en el periódico que ocupamos la tercera posición en la relación de países que han ayudado económicamente a Haití para paliar los terribles efectos del terremoto que azotó aquel país.

En la segunda posición se sitúa Canadá y en la primera los Estados Unidos. ¿Hace falta decir más? ¿Qué otra prueba necesitan?

Hemos entregado a Haití más dinero que el Reino Unido, que Francia, que Alemania o que Italia y este hecho no suscita la menor reprobación, ni crítica. Cuatro economías más poderosas, más potentes a niveles de PIB y con menos paro que la nuestra, no son tan generosas con la desgracia ajena como lo somos nosotros.

A partir de ahí, no es difícil, a la vista de este despliegue de esplendidez y dadivosidad, que muchos ciudadanos hayan llegado a la conclusión que esta prodigalidad en el gasto público no se ha limitado solo a ayudas humanitarias, sino que ha sido la forma habitual en la que se ha conducido el Psoe en la gestión del resto de las áreas del Estado y que, precisamente por eso, las arcas se encuentren llenas, pero de telas de araña. Basta recordar el cheque bebé hasta para Patricia Botín si se quedaba embarazada.

El 31 de marzo de 2010, María Teresa Fernández de la Vega, entonces Vicepresidenta, asistió al Foro de donantes para recaudar fondos para el país Antillano y comprometió 346 millones de euros. Parece que ya hemos entregado 295.



25 dic 2011

¡No más manifiestos!

En el PSOE ya se han iniciado las hostilidades para ver quién se queda con el partido. Los de Chacón o los de Rubalcaba.

Desde que "llámame Alfredo" le prohibió enfrentarse a él en unas primarias, la primera viene puliendo la hoja del cuchillo de doble filo que le regaló La Legión en una visita que hizo a Afganistán, pero tras la tragedia electoral del 20-N, la catalana ha pasado a la acción; se ha marcado la cara con pintura de guerra y el “naife” ya lo lleva entre los dientes.

El manifiesto “Mucho por hacer” que han firmado ella y López Aguilar, entre otros destacados miembros del PSOE, me parece un lamentable ejercicio de oportunismo político, desleal, falto de elegancia y nobleza, a la vez que irresponsable, pero sin duda, es la señal de que se ha levantado la veda.

Es evidente que España necesita al PSOE y también incuestionable que el partido debe reflexionar sobre qué ha ocurrido para cosechar la peor derrota electoral desde 1978. Cualquiera con dos dedos de frente entiende que ésta no parece la mejor forma de hacerlo. Encima, la aparición del contra manifiesto, ayer a última hora en las páginas de El País, no hace sino incrementar la imagen de descontrol, de lucha intestina y vendetta que está transmitiendo el PSOE a la sociedad española por obra y gracia de los de “Mucho por hacer”, que no han tenido la mínima consideración –ni con ZP ni con el partido- de esperar las ocho o nueve míseras semanas que faltan para expresar sus puntos de vista en el Congreso del próximo febrero.

Del texto de “Mucho por hacer” me he quedado con un par de puntos.

El número 11 señala que “debemos reconocer, por ejemplo, que para desplegar una política social y civil progresista es precisa una política económica progresista. Una política económica que potencie el trabajo y el capital intelectual como motores de desarrollo y que mantenga a raya la especulación. Debemos aprender que una política progresista de gasto requiere una política progresista de ingresos y eso exige una reforma fiscal integral que erradique las injusticias que soportan las rentas del trabajo por cuenta ajena y que incentive a los emprendedores. Los mayores enemigos de la socialdemocracia son los que minan el Estado Social: el fraude y la injusticia fiscal.”

Una política económica que ¿potencie el trabajo y el capital intelectual como motores del desarrollo? ¿No deberían hablar de una política económica que potenciase la creación de empleo? Siguen sin querer aceptar que el motor del desarrollo de un país capitalista como el nuestro, lo constituyen los empresarios que son los que generan empleo. Ni el trabajo, ni el capital intelectual crean puestos de trabajo. Protejamos el trabajo y el capital intelectual, de acuerdo, pero ya está bien de seguir negando la evidencia y enmascarando la verdad de nuestra realidad económica. Pero, bueno, yendo un poco más allá ¿cómo piensan conjugar una reforma fiscal que “erradique las injusticias que soportan las rentas del trabajo por cuenta ajena y a la vez incentive a los emprendedores”? No las comentan, pero se me antoja complicado. Es decir, si hay que eliminar las injusticias que sufren los trabajadores por cuenta ajena, estamos diciendo que es al empleador al que “hay que apretarle las tuercas” porque es por cuenta de él por quien se trabaja, ¿cómo piensan casar este extremo con una política que “incentive a los emprendedores”?.

La premisa de la que parte me resulta cuanto menos contradictoria y la pretensión de sentarse el próximo febrero para discutir una reforma fiscal en estos términos, como proponen los de “Mucho por hacer”, inaudita.

El punto 13 también me resultó interesante. “Además de reivindicar, con fundamento, la diversidad de España como fuente de riqueza colectiva, debemos reclamar la cooperación que genera eficacia en beneficio de los ciudadanos. Nuestra visión de una España plural y unida merece ser defendida con pasión porque es la visión que comparte la inmensa mayoría de los españoles frente a las tensiones de los separatistas y los separadores.”

He escuchado quejas referidas a que la derecha, poco menos, se ha apropiado de la idea de España, pero es que ha sido el propio partido socialista el que se ha alejado del proyecto de nación que siempre defendió y, probablemente, lo que ha ocurrido es que muchos de sus votantes no han podido entender “nuestra visión de una España plural y unida que merece ser defendida con pasión” cuando lo que ha constatado “la inmensa mayoría de los españoles” durante estas dos legislaturas es a un PSOE aliado y gobernando con “separatistas” catalanes y “separadores” gallegos que no creen en una España unida, sino en una España desmembrada.

El PSOE debe recuperar el espacio nacional que le es propio, minorado por estas incongruentes componendas y desde luego, Carmen Chacón no me parece la candidata más adecuada para ser secretaria general de los socialistas españoles y por tanto, aspirante a la presidencia. No la veo manteniendo una España plural y unida y defendiéndola con pasión. Tal vez, tampoco lo vean muchos de sus votantes naturales.

Por último, parece existe también una opinión que afirma que el partido debe girar a la izquierda, que se ha rendido a los temidos y horripilantes mercados. Aquí sí que lo van a tener difícil de explicar. No hay muchas posibilidades. Ese giro a la izquierda sólo puede significar o más gasto ad infinitum como el que hemos soportado hasta ahora o ya directamente, la nacionalización de los medios de producción y la banca.

En fin, que me parece que las aguas andan turbias en el principal partido de la oposición y que se avecinan unos tiempos muy duros también para ellos.

Hoy he leído a Javier Solana y sus palabras estaban llenas de sabiduría .

18 dic 2011

También en Bilbao

El viaje a Bilbao también supuso otro tipo de sensaciones distintas de las relacionadas con el disfrute y esparcimiento.

Aunque por lo que estudié en el colegio, aquella región de España se llamaba Vascongadas, en cuanto entré en el instituto, allá por los años ochenta, ya casi nunca más volví a escuchar llamarla así.

También reconozco que el distingo entre el sistema de financiación de la Comunidad Autónoma Vasca y el de las del resto, a menudo me resultó difícil de compartir, pero nunca reparé mucho en ello. Siempre lo di por válido y legítimo. Los famosos “derechos históricos” que le otorgaban a esta comunidad autónoma cierta superioridad respecto de las restantes, eran el pilar sólido sobre el que se asentaban aquellas diferencias que los demás no sólo debíamos asumir respetuosamente, sino además, de alguna manera, financiar.

Pero claro, con el tiempo, algo de curiosidad y gracias a la lectura, uno empieza a conocer otras versiones referidas a los mismos hechos que nunca habías cuestionado y terminas por rendirte a la evidencia de que durante décadas has creído a pies juntillas algo que no era exactamente como te habían dicho.

Una rapidísima búsqueda en Google, -evitando Wikipedia porque en estos casos, no sirve de nada- dice que “Un nieto del Rey de Pamplona, Sancho Garcés I, Sancho III El Mayor (años 1.000 a 1035) convierte el Reino de Pamplona en Reino de Navarra, y logra el máximo esplendor al incorporar a su reino Sobrarbe, Alava, Vizcaya, Guipúzcoa, el condado de Castilla, así como el condado de Aragón. Era Conde de Castilla por haberse casado con Dña Munia, heredera del condado y al que accedió en 1.029.” Es decir, por lo menos desde el año 1035 existía relación entre el Reino de Navarra y el Reino de Castilla y no parece que existiera ningún reino vasco.

Sabino Arana Goiri, fundador del PNV y del nacionalismo vasco nació el 26 de enero de 1865 y murió el 25 de noviembre de 1903. Sólo vivió 38 años.

Hace poco he terminado de leer un libro de Jesús Laínz, -un montañés nacido en 1965-, titulado “Desde Santurce a Bizancio. El poder nacionalizador de las palabras” y que suscitó mi curiosidad porque en una emisora de radio lo anunciaban como una “lección de Historia de verdad, que irritará a numerosos nacionalistas españoles”. Me he permitido copiar un par de párrafos referidos al nacionalismo vasco que me resultaron abrumadores, inimaginables.


“Pero Arana inasequible, como todos los nacionalistas, al desaliento, al argumento y al documento, se entregó a la invención de una nueva lengua desarraigada de su legado histórico. Para ello creó muchos de los neologismos hoy más conocidos en toda España, como batzoki, ikastola, ikurriña, aberri y abertzale.” ¡Y yo que pensaba que estas palabras provenían de la herencia más profunda de la historia milenaria de los “vascos y las vascas! ¡Pues no!


Apunta también el escritor cántabro que Arana no sólo inventó las palabras, banderas, himnos o reglas ortográficas, sino que, buscando diferenciarse lo mas posible de aquellos aspectos con connotaciones españolas, también modificó el santoral. Por ejemplo, en el caso de las mujeres, inventó Agurtzane para Rosario, Aintzane, para Gloria, Gotzone para Ángela, Miren para María o Nekane para Dolores. Para los hombres Gaizka para Salvador, Gorka para Jorge, Andoni para Antonio, Julen para Julián, Imanol para Manuel o Iker, masculino de Visitación. ¡Vamos que todas aquellas hondas raíces puras, patrimonio exclusivo de los vascos, su rh distinto conservado de generación en generación y del que probablemente no conocíamos más por culpa de Franco, no era más que el producto de la imaginación de un particular que sentado al calor del hogar de su casa y de la manga de la camisa se sacó toda la vaina hace 130 años, es decir, anteayer!. ¿Y qué es lo que ha ocurrido? ¡Pues, simplemente, que el resto de los españoles hemos tragado! Así llevamos oyendo al PNV lloriquear desde 1975, alegando inexistentes injurias y falsas ofensas a su pretendida identidad diferenciada, gracias a las que han logrado del resto de contribuyentes un sistema de financiación especial y exclusivo para el País Vasco.


Continúa el autor señalando, ¡nada menos!, que “La nación surgida de la fantasía de Arana y sus seguidores tiene un nombre inventado, como muchas de sus localidades, y está simbolizada por una bandera absolutamente ajena a la historia; una nación con un pasado inventado y con enemigos inventados; un mundo poblado por personas que se llaman con nombres inventados y que hablan una lengua escrita con una ortografía nueva, abarrotada de neologismos que la hacen incomprensible para un verdadero vascohablante. Los nacionalistas llevan un siglo jugando a ser nación y nombrando todo lo que la rodea con nombres de uso exclusivo: lehendakari, ertzantza […] pues Arana y sus seguidores han conseguido que una parte muy importante de los vascos haya tomado todo este admirable esfuerzo creativo por real." Debe ser cierto lo que, con esta brutal contundencia, afirma el autor porque no he oído a nadie del PNV decir ni mú al respecto.


Copio algunas perlas del impresentable Arana, que en sus exiguos 38 años de vida, tuvo tiempo para inventarse el cuento del nacionalismo vasco, invención que, como dice Laínz, una parte muy importante de los vascos ha tomado como real y cierta. Algunos se lo creyeron tanto que formaron una banda de asesinos. Ciento treinta años de historia re-escrita a conveniencia, se han impuesto a más de mil


"Poco nos importa que España sea grande o chica, fuerte o débil, rica o pobre. Está esclavizando a nuestra Patria, y esto nos basta para odiarla con toda nuestra alma, así se encuentre en la cumbre de la grandeza como al borde de su ruina" (Periódico Bizkaitarra (1893-1895)-nº 5)


"Si a esta nación latina la viésemos despedazada por una conflagración intestina o una guerra internacional, nosotros lo celebraríamos con fruición y verdadero júbilo, así como pesaría sobre nosotros como la mayor de las desdichas, como agobia y aflije al ánimo del náufrago el no divisar en el horizonte ni costa ni embarcación, el que España prosperara y se engrandeciera" (Periódico Bizkaitarra (1893-1895)-nº 5) ¡Cómo recuerda al etarra De Juana Chaos cuando pedía champán para brindar por los asesinatos de la banda!


“Si algún español te pidiere limosna, levanta los hombros y contesta, aunque no sepas euskera: Nik eztakit erderaz (no hablo español). Si algún español llegado a Bizkaya te preguntase dónde está tal pueblo o tal calle, contéstale Nik eztakit erderaz (no hablo español). Si algún español que estuviese, por ejemplo, ahogándose en la ría, pidiese socorro, contéstale Nik eztakit erderaz (no hablo español)


Durante nuestra estancia en Bilbao y como ya dije, los vascos con los que nos topamos fueron absolutamente encantadores, pero es cierto que alguno de ellos nos trató con una frialdad seca, excesiva, impropia y que no casaba con la situación del momento concreto. El primero fue el taxista que nos llevó del Aeropuerto al hotel. No nos dirigió la palabra en ningún momento. Tuve que arrancarle los buenos días mientras nos ofrecía una sonrisa forzada y cogía nuestra maleta para meterla en el portabultos y las gracias cuando nos bajamos tras pagarle la carrera. Entiendo mejor ahora incidentes como el de “tonadillera española de mierda” que le espetó a Isabel Pantoja un vigilante de seguridad del Aeropuerto de Bilbao la semana pasada. El segundo, fue más curioso aún porque era en un negocio de hostelería. Habíamos decidido tomarnos un cortado por el casco viejo de Bilbao. Íbamos paseando, vimos a un camarero terminando de limpiar una de las mesas de una de las terrazas y fuimos a sentarnos allí. Todavía estaba colocando las últimas botellas en la bandeja que tenía en la mano, mientras nosotros nos sentábamos, pero ni hola, ni qué van a tomar, ni nada parecido. Mientras se volvía para entrar en el bar le dije, “sólo dos cortados”. El café creo que fueron a buscarlo a Basauri que es el pueblo de Borja Pérez y que está como a veinte minutos de Bilbao en guagua. Nos lo sirvió una señorita, apuramos el cafetito y entré a pagar, para largarnos de allí cuanto antes. Pero claro, estos dos incidentes de ninguna manera pueden ensombrecer ni lo más mínimo el trato espontáneamente amable que recibimos del resto de los ciudadanos de aquella comunidad.


Por otro lado, no escuchamos a casi nadie hablar en vascuence. Presté atención cuando íbamos en la guagua y cuando utilizábamos el tranvía, para ver si en realidad la gente hablaba vasco “en la intimidad”, pero todo el mundo se expresaba en español. También me preocupé por fijarme cuando paseábamos por la calle o comíamos en un bar. Igual resultado. Las parejas de novios, los matrimonios mayores, los jóvenes y “jóvenas” que formaban pandillas sentados en los parques, las preadolescentes que pasaban las tardes comiendo pipas y jugando con sus móviles en los bajos de un edificio muy cercano a nuestro hotel, la conductora de guagua que cuando le preguntamos si aquella línea llegaba hasta Galdácano, nos miró fría y distante y nos contestó de forma seca y desabrida, el imbécil del bar en el que entramos en el casco viejo, los empleados de las tiendas y centros comerciales, los vendedores callejeros de churros, los de castañas asadas, los pibes que hacían cola en los cines del centro comercial Zubiarte, todos, absolutamente todos, hablaban español. Sólo escuchamos hablar vascuence cuando coincidimos en el Guggenheim con grupos de niños que venían de visita. Me dieron la impresión de ser de fuera de Bilbao y que venían como de excursión. Las numerosas profesoras que los acompañaban se dirigían a ellos exclusivamente en euskera, pero yo las escuchaba y...¡¡eran españolas hablando una lengua extranjera!! Los giros verbales, los de expresión y los de entonación al hablar, eran completamente españoles. Quiero decir que, cuando uno habla con un inglés nota que la entonación de ellos es distinta a la nuestra. Igual ocurre cuando uno escucha a un español hablar inglés. Habla inglés, pero su entonación no es inglesa, salvo que lleve muchos años viviendo en un entorno anglófono. ¡Pues igual con aquellas profesoras!


La lengua inventada por Arana la utilizan en su vida diaria el 15% de los vascos, pero como el invento les ha ido de perlas, -tienen una financiación privilegiada- siguen gastando el dinero de los contribuyentes españoles –vascos incluidos- en mantener la falacia porque, sencillamente, es de una rentabilidad asombrosa.


Así, en Bilbao todas las señales de tráfico, todos los carteles y anuncios en estaciones de metro, tren, guaguas, tranvía, todas las señales de pueblos, las que indican qué se vende en cada planta del Corte Inglés, están escritas primero en vascuence y luego en español. Tienen varios canales de TV autonómica, uno de ellos en euskera, probablemente basado en los elevadísimos niveles de audiencia que produce ese ingente 15% de vascohablantes. La información del aeropuerto de Bilbao en la web de AENA, ha habido que ponerla también en euskera. Cambié el idioma por curiosidad y me encontré con un anuncio que ponía, "Kalkulatu zure aparkalekuko tarifa" o lo que es lo mismo, "Calcula tu tarifa de aparcamiento". De cuatro palabras, tres son burdas derivaciones de las correspondientes españolas. ¡Cuánto dinero de todos se ha gastado para mantener esta fantasía basada en el odio de unos pocos!


La mentira es de tal calado y están tan seguros de la profundidad de su arraigo que Urkullu no duda en dirigirse casi peyorativamente al presidente como “el lendacari López”, negándole el certificado de "vasquidad" que sólo otorga el PNV, por su apellido, aparentemente exento del mínimo caché euskaldún fijado por Arana, cuando resulta que Bilbao la fundó un vallisoletano llamado Diego López de Haro.


El presidente de La Rioja, Pedro Sanz, al hilo del "pique" derivado de la asitencia sanitaria que a ciudadanos vascos residentes en municipios limítrofes, viene prestando el servicio riojano de salud, recuerda que La Rioja lleva "luchando desde el siglo pasado contra los abusos relacionados con el concierto económico vasco que ha favorecido la deslocalización de las empresas". Ha denunciado que el gobierno de Pachi López ha dejado de invertir en infraestructuras sanitarias en la zona de la Rioja Alavesa, "mientras construye polígonos industriales que atraigan trabajadores riojanos, pero dejen todos sus beneficios en el País Vasco". Total, que ahora como están las cosas, no es el momento más adecuado, pero si la situación se endereza y mejora, deberíamos reconsiderar seriamente la especial financiación del País Vasco.


Uno de los últimos días nos fuimos a Santander en guagua y nada más poner un pie en tierras montañesas, una inyección de españolidad pura y sin adulterar entró por mis venas. Las banderas de España ondeaban por doquier. Fue una sensación muy agradable. También me resultó muy grato ver patrullas de la Policía Nacional. No digo que no viese banderas españolas en Bilbao, que las vi, sino que la profusión de ellas en Santander, después de estar varios días en el País Vasco, me hizo sentir más en casa. Lo mismo me ocurrió en el aeropuerto de Sondica cuando nos veníamos y vimos, por primera vez a miembros de la Guardia Civil.

17 dic 2011

Las lentejas de mi madre

Las lentejas que cocina mi madre siempe me gustaron cantidad así que un día que tenía tiempo disponible, la llamé por teléfono y le pedí la receta. Son muy fáciles de preparar.

En primer lugar hay que coger un caldero y picar dentro media cebolla. Luego se añade un tomate partido en cuatro. Dos hojas de laurel, sal gorda, media pastilla de avecrem o similar y pimentón. Todo esto se riega con un poco de aceite y se deja a fuego lento, hasta que las cebollas empiecen a dorarse.

A continuación, se añade un trozo de beicon, un chorizo de comida partido en dos y, opcionalmente, una morcilla también cortada en dos trozos.

Se vuelve a dejar otro poco de tiempo a fuego lento, hasta que el chorizo y el beicon empiecen también a coger color, añadiendo otro poco de aceite para facilitar la cocción.
Cuando todos estos ingredientes estén, más o menos medio hechos, se añaden cuatro tazas de agua (1 litro) y a continuación unas papas previamente peladas y cortadas.
El fuego debe continuar a media potencia hasta que, pinchando las papas con un tenedor, éstas empiecen a estar tiernas.
Tan pronto como las papas estén blandas, se añaden las lentejas después de lavarlas un poco con agua



Luego de otros 10/15 minutos y tras echarle unas gotas de vinagre, las lentejas ya están listas para servir.

16 dic 2011

¿Yo confieso?


Últimamente he leído en algunos diarios de izquierda veladas críticas a la actitud con la que ZP se ha venido conduciendo en el traspaso de poderes a Rajoy. Estas mismas recriminaciones las escuché también ayer por la mañana en un bar, mientras me tomaba un cortado antes de entrar a trabajar. En definitiva, ZP estaba mostrando un elevado grado de colaboración con Rajoy que éste, en reciprocidad, nunca le otorgó mientras el primero estuvo al frente del gobierno. ¡Cuántas veces había negado el PP su apoyo al PSOE en momentos difíciles y ahora Rajoy pide colaboración, cuando encima desarrolló una oposición irresponsable, diciendo mentiras fuera y dentro de España, sin importarle si perjudicaban o no al país!

Como siempre, una opinión como otra cualquiera y respetable como la que más, pero la mía es diferente.

Antes que nada debe quedar claro que una cosa es solicitar apoyo para algo y otra muy distinta pretender la adhesión incondicional que es lo que creo ha venido reclamando ZP. Ésta última significa que yo hago las cosas como me parece, usted me apoya aunque no esté de acuerdo con mi proceder y si sale mal, siempre podré decir que usted también estuvo detrás de la fracasada medida.

Por otro lado, no tengo duda que si alguien me pide que colabore con él en algo, es necesario que ese algo sea asumible, aceptable para mí. Es decir, si por ejemplo se requiere colaboración para apoyar la adopción de medidas dirigidas a paliar los efectos de la crisis y las acciones que se proponen no son las que el requerido estima apropiadas, lógicamente, no puede mostrar su acuerdo con ellas.

El respaldo a las posiciones de uno se consigue después de haber ofrecido y obtenido la confianza de otro y ZP se ha caracterizado no precisamente por ello en su trato con Rajoy a lo largo de estos casi ocho años.

En primer lugar, guste o no, el PSOE suscribe un pacto, el del Tinell, cuyo único objeto es gobernar España excluyendo casi al 50% del cuerpo electoral español, apoyándose sólo en los partidos nacionalistas. ¿Cómo colaborar con alguien que de partida presenta estas credenciales? Es decir, usted firma con otros mi exclusión política pero ¿me pide ayuda y apoyo….político? La sola pretensión ofende al sentido común.

Segundo, -aunque no se digiera con facilidad-, ha mentido a todos respecto de la negociación con ETA. Ahora no hay dudas. Lo ha negado hasta la saciedad y en el colmo del descontrol organizativo, es gente de su propio partido la que públicamente reconoce la existencia de esa negociación entre el gobierno y la banda, dejando a ZP en ridículo ante de todo el país. Para mayor escarnio, Jesús Eguiguren, Presidente del PSE, ha presentado un libro hace un par de días titulado, ¡nada menos!, “ETA, las claves de la paz”. ¿Cómo entregar honestamente tu confianza a alguien que se ha conducido así con semejante asunto?

Tercero, un partido profundamente nacional como es y ha sido el PSOE a lo largo de su historia, se ha aliado sin dudarlo con partidos independentistas para gobernar Cataluña, no le tembló el pulso y recurrió a los secesionistas para dirigir Galicia y ni siquiera se paró a valorar el coste político que para la organización significaba el evidente menoscabo y erosión del sentido nacional del que siempre estuvo revestido el partido. A la vista de ello ¿cómo respaldar medidas relacionadas con la integridad territorial del Estado con estos antecedentes? ¿Cómo, por ejemplo, apoyar la aprobación del Estatuto de Cataluña?

Me pregunto qué le movió a coger el teléfono para llamar al líder de la oposición y con su concurso fijar el techo de endeudamiento en la Constitución, prescindiendo de la opinión del partido, de la de los sindicatos y hasta de la del propio gobierno, cuando ya Rajoy le había ofrecido el mismo acuerdo un año antes. No sé, tal vez fue ese su rubicón, quizás fue ahí donde entendió, por fin, el verdadero alcance de lo que significa el interés superior de España, lo que implica soportar no sólo la obligación de tener que tomar decisiones, sino además la responsabilidad de hacerlo contra viento y marea cuando es el provecho del país el que está en juego. Ayer o anteayer en un programa de radio, refiriéndose a su afirmación de que el concepto de nación era "discutible y discutido", manifestó que “hoy no lo repetiría” señalando que “apreciaciones como esa se pueden decir en un aula universitaria por un profesor, pero dichas por el Presidente de Gobierno puede generar interpretaciones erróneas”. Es probable que haya hecho acto de contrición y que los recuerdos de aquellos días en los que invitó a otros países a abandonar Irak, después de haberlo hecho nosotros, dejando a nuestros aliados en la estacada o de aquel que permaneció sentado al paso de la bandera norteamericana o de cuando afirmó que con ETA todo bien y al día siguiente nos vuelan un aeropuerto nuevo o de cuando dijo que aprobaría lo que viniese del Parlamento catalán o cuando escuchó ayer al diputado de ERC después de ser recibido por Su Majestad El Rey, decir que “algo huele a podrido en el Reino de España y queremos dejar este Reino”……….., estén agolpándose a borbotones en su conciencia para recordarle el daño que al interés superior de nuestro país le han supuesto sus otras apreciaciones y que, al ser que dichas por el Presidente de Gobierno, han generado, efectivamente, todo tipo de interpretaciones erróneas a lo largo de estos ocho años.

Total, que a mi lo que me parece es que ZP, por fin, ha empezado a actuar con cierta altura de estado, que comienza a ser consciente de cómo se ha conducido, de cómo lo recordará la Historia de España y busca redimirse.

Moto