13 mar 2019

La Bandera Nacional


Hace unas cuantas semanas celebrábamos con los amigos nuestra tradicional comida de principios de año. La verdad es que por primera vez todo se decidió sobre la marcha y lo que otras veces nos ha costado semanas, esta vez se consiguió en un día. El sitio elegido, magnífico, en el corazón de la parte antigua de la ciudad. La comida, bastante bien, sobre todo teniendo en cuenta que el restaurante aún no estaba abierto al público y la velada, fenomenal.
Recuerdo que durante el picoteo que se sirvió de aperitivo, hablando de esto y lo de más allá, alguien comentó que en uno de sus viajes por el extranjero  había visto bastantes casas terreras con un pequeño mástil en el que ondeaba la bandera nacional y tuvimos que reconocer que en España tenemos un problema con nuestra enseña nacional.
No es que la derecha se haya apropiado de la bandera, sino que es la izquierda española que no la considera como suya. La Rojigualda no les representa, por más que se les llene la boca ahora gritando viva España o colocándola ahora en sus mítines. Es para ellos "la bandera de Franco", la del enemigo, la del fascio y por eso cada vez que la izquierda convoca a los españoles a una manifestación por el motivo que sea, nunca jamás hay banderas españolas. No vi ni una en la manifestación del 8 de marzo. Había, como siempre, banderas republicanas (la de ellos, la de los resentidos), de la URSS con la hoz y el martillo, de CCOO, de UGT e incluso de Burkina Fasso, pero de nuestro país.......¡ni una! 
Es más, tengo la sensación que aparece alguien con una y se tiene que ir de la manifestación protegido por la Policía
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26 feb 2019

Dianne Schuur


This is the review of her concert in Las Palmas de Gran Canaria 2009








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To be honest, we never expected that Diane Schuur’s show were going to be so amazing. The night before, Mr. 335 had shocked us out with the precious and soulful guitar playing coming out of his axe, so I thought to myself, “this Diane…will have to work hard to beat last night Carlton’s performance”
The concert took place, once again, at the Alfredo Kraus Auditory. As almost always, we reached the hall right around 21.00 hours, so soon we were sat in our seats ready to give Diane Schuur a fair “chance”.
Our seats were not “The Seats” this time, mainly because of me, that wasted from Monday to Thursday to decide whether to go or not, so when we finally got the tickets, the best seats were all sold out. Anyway, I can’t complaint about it. We had a perfect view of the stage, only that not so close as we are used to.
With just a few minutes delay the show started off.
I had never heard about this girl before, either about her music.
To my surprise, Diane Schuur was not a black woman, but a white one! She was blind too, so she steeped on the stage holding the arm of a man, that I thought could be her husband, although it is just a presumption, I mean, I might be totally wrong, but that’s what I thought then.
The Washington born singer introduced us her band mates: Randy Porter on piano and Scott Steed on contrabass.
Diane Schuur drank a bit of water, grabbed the microphone and suddenly, since the very first track, she had filled up the hall with her warm, sweet and versatile voice.
Schuur faced the show just with a contrabass man and a pianist, as Larry Carlton did with a bass guitar and drums.
They played most of the tracks of her last CD, “Some Other Time” but also several jazz hits.
Diane Schuur’s singing is outstanding! She owns a high-class, soulful jazz style voice, able to make you feel the music with no effort from your side. She grabs you without your permission and then, on the fly, you’ve forgotten everything around you and you see yourself hypnotized by a musician that has disarmed you, simply by her beautiful singing.
The US singer grew up listening to her mother’s Duke Ellington and Dinah Washington albums. She has won several Grammy and is one of the most recognised voices in today’s Jazz.
We listened pure jazz tracks, elegantly arranged, loaded with tons of musical sensibility and good taste, that made me quickly understand why there were so many people in the audience yelling at her “We love you Diane!” and asking her to sing certain tracks………..now,……I love her too!
The show reached the end, she said good-bye but the audience furiously clapping, refused to leave the hall. Diane Schuur came back to the stage for an encore. Two more extra bonus tracks and, once again, she said “thank you, thank you so much” but we still wanted some more. Suddenly we saw her and her band on stage again, but, folks, there was not more song to sing, I mean the repertoire they had set up for us, was already finished, so she began to improvise. I remember I heard her talking to her pianist “do you know the one that goes….” And while singing, she told him “now, B minor” The show finally ended with a superb, precious, a capella version of “Somewhere over the Rainbow” that knocked us out.
What an amazing show!!

25 feb 2019

Eppur si Muove


Hoy, mientras hacía cola para fichar a la salida del trabajo, el compañero que también esperaba a mi lado me dijo “¡joder pero qué guapa la bandera en el casco!, ¿dónde la pillaste?” y me di cuenta que las cosas van cambiando.

Hace cinco o seis años estaba en la sobremesa de la comida de Navidad con los compañeros del trabajo. La escena la forman quince o veinte personas sentadas alrededor de una mesa departiendo amigablemente. En eso me levanté para cambiarme de sitio, cogí el casco, la chaqueta y no me había sentado en la otra silla todavía cuando un  cretino de mi edad que tenía al lado, delante de todos y en plan gracioso me dijo “esa bandera la llevaba una gente en el reloj cuando estaba en el instituto”. Juro que intenté una y otra vez evitar conflicto alguno, pero aquel tolete siguió y siguió insistiendo con chascarrillos, dando a entender que, poco menos, el hecho de llevar la bandera en el casco me convertía en un facha y claro……..,  me encontró. Al poco escuché a lo lejos la voz de una muy buena compañera, más veterana, que me gritaba imperativamente “¡Víctor ya está bien!” Y entonces me callé y volví a la realidad y me di cuenta del silencio ensordecedor que se había adueñado de aquella reunión mientras el cretino estaba medio hundido en su silla encajando los cintazos que le había dado y sin saber muy bien para dónde mirar. Me lo cruzo de vez en cuando en el trabajo y estoy seguro de que jamás volverá a hacerse el graciosillo.

Si hay algo que tengo que agradecer a los golpistas catalanes es que han hecho resurgir el orgullo de ser español en todo el territorio nacional. Aún me produce alegría comprobar los numerosos balcones en los que sigue colgada la bandera Nacional y no juega la selección.

22 feb 2019

Se ha roto mi Mac

Tengo un iMac 24 desde finales de 2008. Es uno de los aparatos que más felicidad me ha reportado desde que lo compré. Después de años utilizando PC, la llegada del iMac 24 fue gloria bendita. De pronto todo era más fácil. Podía cargar fotografías, ponerles una banda sonora y hacer un video montaje en cuestión de minutos. Podía cargar un vídeo y editarlo, ponerle créditos y efectos de imagen. Y finalmente la posibilidad de hacer canciones. Los tres programas que más he usado son GarageBand para la música, iMovie para los vídeos e iPhoto para las fotos. Desde cualquiera de ellos se puede acceder a los otros dos, es decir, si estoy haciendo un vídeo montaje con iMovie y quiero añadirle tres fotos, sin salir del iMovie, pico en un icono, accedo al iPhoto y allí elijo las fotos que me interesan. Es tan absolutamente intuitiva la interacción con estos programas que teniendo vagos conocimientos de vídeo/audio, se puede crear un producto acabado que, siendo absolutamente doméstico, resulta bastante correcto. 
 
Total que empezó a fallar a finales de noviembre pasado. Lo llevé al servicio oficial y me dijeron que mi equipo tenía un fallo en los sensores de la placa madre, que era un equipo vintage y que ya Apple no fabricaba piezas de recambio para modelos tan antiguos. ¿Solución? Ninguna.............con urgencia tuve que encender mi marcapasos portátil en ese mismo momento para evitar que me diera un infarto ante las trágicas noticias que me daba el pibe del servicio técnico oficial. Me fui calentando allí frente al mostrador -"¿En serio me dices que tengo que tirarlo a la basura?, pero ¿no ves que está nuevo?"- aunque pronto me di cuenta que aquella gente no tenía culpa de nada. Me jode esta vaina de Apple. Una sola pieza de recambio y mi iMac24 quedaría plenamente operativo. ¡K-brones!

Ahora funciona durante unos 60/80 minutos seguidos a la perfección. A partir de ahí, el muy cabrón, empieza a ponerse en reposo de forma aleatoria cada vez con más frecuencia.

Los problemas ahora son dos, uno, no puedo vivir sin un Mac; toda la inversión de tiempo hecha para aprender el funcionamiento de sus distintos programas no puedo tirarla a la basura y empezar a volverme loco intentando funcionar con otro software distino. Dos, ¡de dónde rayos voy a sacar los 1900 euros que cuesta el nuevo iMac 27!

¡Qué dilema!

21 feb 2019

Votar Pedro


El último bandazo del joven Albert declarando su negativa a cualquier tipo de pacto con el PSOE para después de las próximas elecciones, clarifica bastante, en mi opinión, el panorama electoral.

Los inventores del “cordón sanitario” del que hablaba el cómico argentino Federico Luppi, se ven ahora gracias a Ciudadanos frente a la realidad. Los únicos socios ciertos con los que (léase como Penélope en los Oscar) ¡¡Peeeedro!! podría conformar una mayoría de gobierno, se reducen a enemigos declarados de España, por lo que en puridad y como comentaba un articulista, votar Pedro significa votar a Puigdemont, a Torra y a sus CDR, votar Pedro supone votar a Podemos, a Otegui y a las 150 mil mareas. Votar Pedro implica votar el indulto a los golpistas y asumir la presencia de un relator. Votar Pedro supone aceptar la mutilación de nuestro país y el hundimiento de la economía.  Contra los hechos no valen los argumentos y los hechos de Pedro para con España los hemos visto todos.

Ciudadanos es siempre un ejercicio de equilibrio equidistante. Ha tratado la corrupción del PP de Madrid blandiendo mano de hierro, mientras que en Andalucía con la del PSOE se ha manejado con guante de seda, siendo ésta, sin lugar a dudas, la mayor de todo el arco parlamentario, cuantitativa y cualitativamente hablando. Por otro lado, tras haber quedado tercero en las elecciones andaluzas, pretendió, ¡nada menos!, que la presidencia de la Junta. Sus líderes regionales se han dedicado a menospreciar pública e inaceptablemente a los de Abascal y a su casi medio millón de votantes, a pesar de haber necesitado su respaldo para dirigir Andalucía. Y es que Ciudadanos, -aunque lo oculta para arañar votos al PP- es un partido de centro izquierda y por eso, hace unas semanas el joven Albert hablaba ya de pactos post electorales con un PSOE sin Sánchez, pero la toxicidad electoral de los futuribles aliados de ¡¡Peeeedro!! está calando tanto en la opinión pública que han tenido que cambiar de tercio una vez más. El temor a perder votos en el caladero del PP y lo que es peor, a que los que abandonaron a Rajoy para irse con Albert, decidan volver “a casa”, ha hecho que en horas veinticuatro hayan replegado velas y ahora renieguen de todo el PSOE en general. A la vista del grave peligro que afrontamos con un golpe de estado de por medio, con uno de los dos grandes partidos nacionales dispuesto a aliarse sin dudarlo con los golpistas, esta indefinición de Ciudadanos resulta inexplicable, como tampoco se explica su rechazo a ir junto al PP al Senado para garantizar la aplicación del 155.

Al final y como también señalaba otro articulista, resultan ser solo dos los partidos que garantizan que tu voto no irá a Pedro Sánchez
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7 ago 2018

Por Juncalillo y hasta Artenara

Este pasado domingo volví a salir con la moto. 

Había previsión de altas temperaturas y ya el fin de semana anterior que anduve por el Sureste de la isla hacía bastante calor, así que me puse unos vaqueros, una camiseta de manga corta y la chaqueta de la moto encima, cogí los guantes de verano, el casco y sobre las 8.15 estaba, como siempre, por el Muelle Deportivo.

Un fleje de gente, caña en ristre, ocupaba una gran parte de la escollera. Pensé que o era una coincidencia o se trataba de algún concurso de pesca deportiva. 

Salí por el norte dejando atrás el Auditorio Alfredo Kraus y la ciudad cubierta por la panza de burro. La conducción maravillosa. A esas horas no hay casi tráfico y sin darme cuenta había llegado a Bañaderos a una velocidad constante de 80 km/h. Entré en la primera rotonda y seguí recto respetando al máximo el límite de 50 km/h porque por esa zona la Guardia Civil....hace su trabajo y así continué hasta que llegué a la subida de los puentes de Silva.......y claro, ya allí pues...............¡juro que no había nadie en la carretera!........¡los cuatro carrilles estaban vacíos!...........en fin, que tiré de cada marcha como si no hubiera mañana para ellas y seguí allí arriba, en la parte alta de revoluciones del motor, bajando de sexta a quinta para entrar trazando las dos o tres curvas que hay hasta que llegas al primero de los túneles, en donde aflojé porque apareció un coche...., quinta, cuarta.....y luego cuando ya el coche había quedado atrás........¡pongo a Dios por testigo que volvía a no haber nadie en la carretera! Cuarta, quinta y sexta a full.......luego llegué al final de los puentes, -unos 1000 metros más adelante-, y ya volví a mis 80km/h habituales. Hay un mundo distinto conduciendo por encima de las 5 mil revoluciones y reconozco que ese mundo me encanta. 

Total que llegué a Guía, pasé Gáldar y terminé subiendo por Hoya Pineda. De pronto había nubes y una especie de ligera bruma envolvía la zona. Continué hacia arriba con la esperanza de encontrar el calor previsto pero nada, aquello iba a más. Al poco la bruma se convirtió en una fina lluvia que el viento llevaba de un lado a otro de la calzada. Pasé el barrio de El Agazal, el de Los Silos, el de Hoya Pineda, el de Tegueste y antes de llegar al de Saucillo.................................
 
................tuve que parar.

Los dedos de las manos se me habían enfriado tanto que ya me costaba tirar de la maneta del embrague. Con la moto al ralentí, las puse a calentar delante del tubo de escape.

Ahí mismo


San José de Caideros era el último barrio antes de tirar para Fagajesto que ya por fin trajo el sol que llevaba buscando desde hacía kilómetros

Las nubes y el frío ya quedaban allá abajo

Y de ahí ya enfilé hacia Juncalillo

Esta fue otra de las partes altamente gratificantes de la ruta. Carreteras vacías, sin tráfico y con una visión plena en la distancia del sentido contrario de la circulación. Estuve kilómetros rodando a 40km/h, en segunda y en tercera, aprovechando el freno del motor en las bajadas para entrar en una curva con la moto tumbada,  girarla hacia el otro lado y trazar la siguiente y así hasta que llegué a Juncalillo. Otro placer inmenso. Y no creo que pasase de 50 km/h en ningún momento
 


Juncalillo desde la entrada del pueblo y el cementerio municipal a continuación

Una vista por encima de las nubes

El pueblo estaba en fiestas. De hecho, la noche anterior había habido verbena

 En un muro, junto a un chiringuito


Estuve un rato por allí esperando a ver si abría la iglesia y hacer fotos del interior pero me fui y seguía cerrada. 

 

  Algunos detalles



De allí seguí hacia Artenara aunque reconozco que paré en un mirador a la entrada del pueblo, tiré un par de fotos y ya me volví para casa


  Las torres de la iglesia de Artenara


 De aquí bajé hacia Valleseco, luego Teror y ya a casa


Sobre las 12.15 dejaba la moto aparcada en mi casa.




30 jul 2018

Por la Pasadilla y hasta la Cruz de Tejeda

Ayer domingo volví a salir con la moto.

Es la segunda salida que hago desde que empezó el buen tiempo. 

A las ocho y algo de la mañana el muelle aparecía vació y este pesquero japonés  fue lo único interesante 


Total que como la semana anterior había tirado hacia el norte de la isla, esta vez salí en dirección sur. El día estaba bastante nublado en la capital, así que sin dudarlo mucho cogí la pista. Dejé atrás La Mareta, La Garita, Melenara, el Goro y el Aeropuerto y cuando me  di cuenta entraba en Ingenio. Por un momento pensé en bajar hasta la playa del Burrero pero las nubes seguían dominando la zona, así que giré a la derecha y subí hasta el pueblo

Estuve callejeando un poco por Ingenio hasta que llegué a una rotonda: o al barranco de Guayadeque o hasta Tejeda. Me decidí por lo segundo y cogí por La Pasadilla. Por esta zona ya el cielo estaba limpio como una patena sin nube alguna y el aire, que hasta entonces había sido fresco, empezó a calentarse. 

Esta ruta la había hecho al revés y por eso me resultó casi desconocida al principio. 

Primera parada en una curva justo enfrente del Aeropuerto. Una ligera calima se notaba ya en la distancia


 

Seguí subiendo mientras el calor continuaba apretando. Dejé atrás La Pasadilla y aparecí delante de las antenas del Pico de Las Nieves para encontrarme con la Caldera de Los Marteles un poco más adelante.



Supongo que un puesto de vigilancia de incendios
Se podía llegar a nuestra casa en Valsequillo por un camino rural en dos horas y media

 

Aquí paré a descansar un poco y cuando me quité el casco, me encontré con las antenas desde otra perspectiva.

 


 Y seguí en dirección a la Cruz de Tejeda. Por aquí ya el calor empezaba a ser sofocante. Tuve que abrirme la chaqueta. Salí de una curva y me encontré con el Roque Nublo envuelto en calima.




Eran las once y algo cuando llegué a la Cruz de Tejeda y ya había hecho un par de kilómetros en dirección Gáldar -pensaba darle un poco de leña a la moto por los puentes de Silva- cuando el calor me obligó a dar la vuelta. Volví  a la Cruz y de ahí ya bajé a casa por san Mateo. 

Cuando aparqué la moto eran las doce menos cuarto. Casi tres horas de viaje y 104 kilómetros


Moto