Cosa de Hermanos


En Las Palmas de Gran Canaria funcionan dos conocidas empresas de hostelería, que tienen repartidos varios bares y restaurantes por toda la ciudad. Son empresas de carácter familiar. La vaina va de hermanos. Por un lado tenemos al grupo “Hermanos Rogelio”. Por otro, al grupo “Hermanos García”. Ambos sirven comida casera.

Desde el año 2008 desayunábamos a diario en el local que “Hermanos García” regenta en la calle de León y Castillo, cerca de Obispo Rabadán por tres euros y pico. A menudo, almorzábamos y a veces hasta era el lugar de la “arrancadilla” cuando salíamos algún viernes de comida después del trabajo. El tiempo nos dio confianza con los camareros que ya con vernos entrar sabían nuestra comanda.

Pero ya metidos en la crisis, de repente, un día, el tamaño del sempiterno pincho de tortilla mañanero que nos venían sirviendo regularmente menguó de manera considerable. Tardamos algunos días más en darnos cuenta que los recortes también habían afectado no sólo al diámetro de la taza en la que nos servían el café con leche, sino incluso al de los platos en los que venía la comida. Menos tortilla, menos café, menos leche, pero el mismo precio.

Total que “Hermanos García” nos obligó a buscar nuestro desayuno diario en otro lado. No hemos vuelto más.

Varias semanas pasamos probando distintos bares, pidiendo exactamente lo mismo para comparar precios. Nadie bajaba de los 3’20 euros.

Hasta que encontramos el bar “Valparaíso”, en la calle Eusebio Navarro, 72. No hay nada más barato en relación calidad/cantidad/precio por la zona. Un generoso pincho de tortilla con un buen café con leche, al precio de 2’50 euros.

Aún después del éxito incuestionable de nuestro hallazgo alimentario, no puedo evitar pensar que estamos hablando de 415 pesetas, es decir, que el pincho de tortilla y el café con leche que no llegaba nunca a las 250 pesetas, valía ahora en cualquier lado 3’20 euros………¡¡¡532 pesetas!!!

Encontramos también una panadería, cerca de este último bar, en la que se preparaban bocadillos de tortilla y probamos. Nos lo comíamos allí, de pie en una pequeña barra. El bocata y una botella pequeña de agua con gas, 2’10…..350 pesetas…..¡por poco más de diez duros, estábamos más cómodos sentados en el Valparaíso! Desde hace tiempo este bar nos tiene como habituales clientes.

Y en estas, -no recuerdo porqué tuve que desayunar sólo- me dio por entrar en el local que “Hermanos Rogelio” posee en la calle Lugo, “El Buen Comer”. Tengo que reconocer que se come bastante bien. El escalope con papas fritas es el plato preferido de mi hija con la que voy de vez en cuando, siempre a entera satisfacción. Sirven un pedazo de carne considerable, que además viene acompañado de guarnición y está bien de precio.

Me senté en la barra y pedí…..¡pues un pincho de tortilla y un café con leche! Cuando me lo trajeron y vi aquello –tuve que conectar el marcapasos portátil que llevo siempre encima para casos como estos- no pude evitar preguntarle al camarero con incredulidad sobresaliente “¿cuánto me va a cobrar por este pincho, que parece más un “pinchito”? “Creo que sale dos euros”. Pensé que el café me costaría 1’20 euro y 2 de la tortilla, pues los tres y pico habituales.

El pincho era bastante menos de la mitad de lo que nos sirven en Valparaiso.

El trocito de tortilla – sin duda recién destetado- aparecía solo, desvaído, triste, como mal alimentado. Juraría que pasaba frío. Ni siquiera podía mantener firme la consitencia triangular con la que lo habían traído al mundo. Y allí, asustado y perdido en el centro de la inmensidad descomunal de un plato pequeño, creía firmemente que había sido abandonado por sus padres, en un lugar gigantesco que, sin duda para él, sólo podía ser el desierto del Gobi.

En fin, jamás había visto un pincho de tortilla tan mísero y tan rácano y debe ser cosa de “hermanos”, porque la taza de café con leche era igual de roñosa y tacaña. A medida que me iba comiendo aquello me fui poniendo de mala leche y los tres euros “habituales” dejaron de serlo tan pronto como aquel abuso empezó a atragantárseme  .

Acabé, me dirigí a la caja a pagar y antes de que la cajera me dijera ni mú, le espeté un “déjeme la factura por favor” que no le hizo ninguna gracia.

Pincho 2.50; café con leche 1; igic 0.25; total 3’75………….¡¡¡¡¡ 623.94 pesetas!!!!!

He cogido la factura, la he pegado en un folio DIN-A4 y la he colocado con cinta adhesiva en la puerta de mi despacho para que cada vez que salga a desayunar jamás olvide a “Hermanos Rogelio” y a la detestable y asquerosa miseria con que sirve sus tapas. No volveré nunca más. Ni siquiera para el escalope con papa fritas que tanto le mola a mi hija

No sé si ocurrirá lo mismo en otras partes de España, pero desde luego lo que es por aquí, la moneda de 20 duros se ha hecho equivaler a la de un euro.

¡Lamentable!






Real Madrid 3 - F.C. Barcelona 4


Aunque soy más culé que merengue, reconozco que no soy muy futbolero, pero ya he declarado que leer algunas crónicas deportivas referidas a nuestro fútbol escritas por periodistas británicos, me produce enorme satisfacción.

Ellos, los hijos de la pérfida Albión, inventores de la mayoría de los deportes conocidos, sucumben rendidos ante la la depurada técnica que se despliega cada fin de semana en los distintos partidos de la “Spanish La Liga”, como ellos la llaman. No sólo nos envidian, sino que además saben con certeza que la distancia que separa su fútbol del nuestro se mide en años luz. Como decía un lector de The Guardian en un comentario que colgó tras uno de los éxitos de La Roja, “lo único que debe preocuparnos a nosotros, a los aficionados ingleses, es que si de verdad, el juego que ha hecho España es el futuro,….¡estamos verdaderamente jodidos!”

Para solaz disfrute y orgullo, he traducido el artículo que Syd Lowe, correponsal deportivo del diario The Guardian en Madrid, publicó en su rotativo con motivo del partido de liga Real Madrid-Barcelona, jugado hace algunas semanas y que terminó con victoria azulgrana por 3-4.

La traducción es completamente libre respetando la esencia del artículo. He tenido que eliminar renglones, cuya traducción me resultaba imposible o cuyo significado no entendía, pero nunca párrafos. Es un poco largo, pero la admiración por nuestro fútbol que transmite Lowe, hace que valga la pena.

Ahí va.



Barcelona y Real Madrid disputan el “clásico” del siglo.



Como declaraba un antiguo jugador del FC Barcelona refiriéndose al derby, “Es el partido del siglo, con independencia que haya ocho más en la misma temporada”. Es este un comentario que refiere no sólo la excelencia y la expectación que trae consigo un enfrentamiento entre Madrid y Barça, sino su capacidad para eclipsar todo lo demás. Tiene que ver con potencia y dominación disueltas en una rivalidad que les ha enfrentado en 19 ocasiones en las últimas cuatro temporadas y que, de nuevo, se producirá al menos una vez más en la actual. Ambos clubes cuentan con el respaldo de más del 60% de los aficionados españoles al fútbol. Bajo la presión, el poder y la política, a lo largo de cada enfrentamiento nos encontramos con épocas que apuntan el final de una era u otras que señalan el ocaso de un ciclo todo en un mismo día, a lo que contribuye la imposibilidad de pasar desapercibidos, atrayendo en cambio la atención del planeta.

Y no porque estos partidos no sean ejemplos de buen fútbol –que en su mayoría lo son- sino porque es que todo el mundo está viéndolo. “¿Un Madrid-Barcelona? ¡Es como ir a la Luna!” afirma entre risas Hristo Stoichkov. Porque Madrid y Barcelona han hecho más dinero que nadie cada año, durante los últimos cuatro años; porque este verano pasado se han hecho con los servicios de los dos jugadores más caros del mundo; porque cada uno de los últimos 19  ganadores del Premio al jugador del año que otorga la FIFA, ha jugado para ellos en algún momento y porque los dos han sido los ganadores de La Liga en la última década, a lo que hay que sumar tres Copas de Europa cada uno desde 1998, más que nadie; y bueno y porque tienen a Lionel Messi y a Cristiano Ronaldo. ¿Y cómo puede uno vivir con eso?

¿El partido del siglo? Tal vez pudo serlo, pero sí que fue el “clásico” del siglo. Cuando sonó el pitido final, justo antes de las 11 de la noche del pasado Domingo, en lo alto de la grada norte los 300 los aficionados del Barcelona daban saltos de alegría. En el césped, los jugadores del equipo catalán celebraban la victoria por 4 a 3, mientras una fría incredulidad se apoderaba de los seguidores madridistas que se miraban perplejos. A pesar de ello, éstos últimos también vivieron la intensidad del partido. Incluso Carlo Ancelotti lo calificó de un buen partido con independencia de la derrota.

Se han celebrado 43 clásicos en el siglo 21. Algunos destacaron por su simbolismo casi tanto como otros por las habilidades desplegadas. Ha habido tres 2 a 2 y dos 3 a 2 sólo en las tres últimas temporadas y hay que remontarse 33 partidos para encontrar un 0 a 0. Hubo un empate a 3 cuando un joven de 19 años llamado Messi consiguió un hat-trick o cuando Ronaldinho consiguió la ovación del público del Bernabeu puesto en pie. Por supuesto, ha habido un 6-2 y, rayando la perfección técnica, nunca habrá una actuación como la del 5-0. Esperaron 21 años  para coincidir en una final de Copa que finalmente llegó en 2011 y que fue ganada gracias a un cabezazo de Ronaldo de una belleza brutal, aunque por importancia, nada como las semifinales de la Liga de Campeones que jugaron en 2002 y 2011.

Este ha sido el partido más entretenido de todos. La importancia de la cita era indudable. En la oportunidad del Madrid se apoyaba la obligación del Barcelona. Tata Martino lo describió como la última oportunidad. La derrota pondría a su escuadra 7 puntos por detrás de sus rivales y el título….perdido. Sin embargo están vivos; este partido ha hecho un gran servicio al fútbol español, mucho más profundo de lo que en principio pudiera parecer. Al final todo el mundo buscaba tomar aliento. Primero dominó el Barcelona, luego lo hicieron los blancos dos veces y finalmente el Barcelona volvió a la carga de nuevo. De 0-1 a 2-1, de 2-2 a 3-2 y de 3-3 a 3-4: ¡siete goles, tres penaltis, una tarjeta roja y todas las armas en alto en una carrera abierta hacia el título! ¡Hay liga! (escrito en nuesto idioma en el original), como dicen los españoles. Y realmente están en lo cierto.

Fueron tantas cosas las que sucedieron que es difícil decidir por dónde empezar. Así que, con una inevitabilidad demoledora, empezaron por el árbitro. Se pitaron tres penaltis, dos de los cuales fueron dudosos: Ronaldo estaba fuera del área cuando fue entrado en falta por Dani Alves, sin que tampoco haya quedado claro si Sergio Ramos se la había hecho a Neymar en el penalti que significó el 3-3 y supuso la tarjeta roja para el defensa merengue.

Ramos protestó airadamente. Más tarde diría que “si lo que querían era equilibrar la Liga, lo habían conseguido”. Unos cuantos metros más allá, Ronaldo hablaba de conspiración, negando la supuesta falta de empuje demostrada por el Madrid. Describió a Undiano Mallenco como “blanco”, pero no como del Madrid, sino refiriendo la palidez de su rostro. “Si juegas en el Madrid no recibes el mismo trato” dijo. “Es obvio que molesta que el Madrid gane. Tienen envidia. A nadie interesa que ganemos y los árbitros los saben”.

“Vivimos en un país en el que después de un espectáculo como este hay gente que siempre intenta explicarlo a través de los árbitros” dijo Gerard Piqué. Y puede que tuviese algo de razón. Ronaldo y Gareth Bale aparecieron esporádicamente y sólo dejaron momentos; Neymar hizo poco como para despejar dudas o justificar su presencia inicial frente a Pedro o Aléxis Sánchez, sin embargo estuvo en el origen de dos de los cuatro goles que marcó el Barcelona. Las defensas han sido horribles en algunos momentos pero este hecho, probablemente, hizo del partido un mejor espectáculo que tuvo momentos sublimes derivados de la velocidad con la que se desarrollaba el juego.

La página principal del diario As hablaba de “tormenta futbolística”. La del Marca de “belleza llena de emoción”. Algunos como el Mundo Deportivo “¡Delirio!”, para en la página siguiente calificarlo de “Monumental” junto a la afirmación de que “Todo es posible aún”. La siguiente página no hablaba nada del partido: contenía un anuncio a página completa de unos cuchillos japoneses hechos expresamente con el nombre del Barcelona,  en el que se ve a Tello cortando champiñones, a Pedro tomates, mientras Víctor Valdés aparece ocupado con un cuchillo de carnicero y varios calabacines. “El mejor equipo en el campo, el mejor equipo en la cocina” decía el anuncio.

Y tal vez tuvieran razón a medias. A lo largo de toda la temporada ha habido debates y dudas pero en este partido vimos a un Barcelona jugando como el Barcelona, sumando 708 pases frente a los 336 del Real Madrid y anotando 17 disparos; era previsible que afirmasen merecer esta victoria. En cualquier caso tampoco hubo mucho aunque, a su vez, el Madrid señaló que eran ellos los que habían merecido el triunfo. Con el 2-1 y otra vez con el 3-2 parecía que el partido se decantaba por los blancos; de la misma manera con el 1-0 el Barça pudo encajar el 2-0 o el 3-0 y de repente se encontraron con el 2-1. “Con el 3-2 teníamos el partido bajo control” dijo Ancelotti, lo cual puede parecer una exageración pero es verdad que el Barcelona nunca lo tuvo fácil y que su mayor posesión no siempre trajo consigo la seguridad que buscaban. Ancelotti  estaba en lo cierto cuando afirmaba que su equipo había jugado bien.

Fue un partido brillante, muy entretenido, con demasiadas cosas en juego y de máxima trascendencia para el desarrollo de la competición.

Sólo una vez se habían marcado más goles en un clásico este siglo, el primero el de Messi cuando aún no cumplía los veinte años y los dos más que le siguieron entonces. Por primera vez en 101 partidos, Ronaldo ha marcado pero el Madrid ha perdido. Con este partido Alves ha derrotado al Madrid trece veces, un nuevo record histórico en La Liga.

También estuvo notable Karim Benzema con su impresionante control en el segundo gol del Madrid; Andrés Iniesta insistiendo en hacer lo que nunca hace y lanzando un potentísimo zurdazo antes de volver a hacer lo que siempre hace y Fábregas y Xavi con “esos pases”.

Casi como desde una atalaya, dos hombres pasaron los minutos finales del partido hablando entre ellos a través de la valla metálica que separa a los equipos en el túnel: Di María y Messi. Los argentinos estaban impresionados. Di María había dado a Benzemá hasta cuatro claras ocasiones de marcar a pesar de casi desmayarse después del primer gol, destrozando la banda izquierda culé. Messi en su primer gol, en un arranque de velocidad cambió a todos antes de darle el pase a Neymar que perdió el balón. Messi reaccionó para recuperarlo y como diciendo: “¡quítate de delante, ya lo hago yo!”, fue y lo hizo. Resultó ser sólo el principio. Messi terminó con un hat-trick en su bolsillo.

“No vale la pena hablar de Messi. Es elegía tras elegía, record tras record. ¡Espero que me regale el balón del partido! Creo que hoy ha roto uno más, ¿no?” dijo Martino a los periodistas. “Sabíamos que o ganábamos o la Liga estaba perdida de forma absoluta. Ahora estamos totalmente vivos y de vuelta”

El enfrentamiento del siglo. Madrid y Barcelona jugaron un partido decisivo para el destino del título, un choque que marcará el resto de la temporada, que a su final puso a un nuevo lider al frente de La Liga, y que, sin embargo, no es ninguno de los dos. En lo más alto, el Atlético de Madrid.



Syd Lowe





Una cinta de casette


Hace algunas semanas se conmemoró el décimo aniversario de la tragedia de Madrid. Sin duda, el peor atentado terrorista que hemos sufrido en nuestra Historia.
Al hilo de ello y una vez más, compruebo con lástima que el simple  hecho de optar libremente, de forma honesta y con argumentos, por una de las dos posibilidades ofrecidas -¿está usted o no de acuerdo con la versión oficial?- me convierte en un conspiranoico que debe ser estigmatizado. Ya digo, ¡lamentable!
Una vez aclarado este aspecto, creo que hay maraña en todo lo que rodea al 11-M.
En mi opinión son numerosos los cabos sueltos, pero cada cual puede, si le interesa, buscarse la vida y enterarse.
Aún así me voy a centrar en un hecho concreto que por su peso mediático se convirtió en determinante: la cinta con los versos coránicos. 
En las dos o tres primeras horas posteriores a las explosiones todo el país coincidía en señalar como culpable a ETA, pero la aparición de esta cinta significó el elemento de convicción fundamental que llevó a muchísimos españoles a la certeza  indudable de la autoría islámica y a admitir la realidad de la mentira del gobierno Aznar que insistía en los terroristas vascos. Ni los detonadores, ni las trazas de ADN, ni los restos de explosivos encontrados a la misma vez junto a la cinta, hubiesen podido por sí solos producir un vuelco tan radical en la opinión pública respecto de la autoría del ataque. La aparición de la cinta de casette constituyó la prueba irrefutable para gran parte de la ciudadanía.
Ahora bien, la forma en la que aparece la cinta es sorprendente. (El uso político que se dio a ese hallazgo también, pero mejor para otro momento)
Lo que relato a continuación viene recogido por José María de Pablo, -uno de los abogados de la acusación particular-, que en su libro "La Cuarta Trama. Verdades y mentiras en el caso del 11-M", describe el desarrollo del juicio. En este caso, traslado, en román paladino, lo declarado al juez por los tres agentes que inspeccionaron en primer lugar la Renault Kangoo en la que apareció la cinta.
1.- A las tres horas del atentado, -recordemos que hasta ese momento todo apunta a ETA- el presidente de una comunidad de vecinos de Alcalá de Henares llama al 091, denunciando que un tipo sospechoso ha dejado una Renault Kangoo aparcada en la zona.
2.- Se envía una dotación policial que al llegar y ante la posibilidad de que se trate de una bomba trampa, solicita la presencia de una unidad canina de detección de explosivos.
3.- Llegan los canes. Protocolo habitual en estos casos. Se aproximan al coche y no detectan nada. Acto seguido se acercan los Policías y a través de las ventanas comprueban que la zona de carga está vacía.
4.- A la vista de ello, se apalanca la puerta y entra el perro primero. Nada de explosivos dentro. A continuación entran los agentes en el vehículo y no encuentran nada significativo.
5.- Uno de los policías precinta la furgoneta y una grúa acompañada de escolta la traslada  al hangar de la Unidad Central de los TEDAX.
6.- Allí permanece el vehículo y transcurre una hora hasta que se da aviso a la Policía Científica que era la unidad destinataria de la Renault Kangoo.
7.- Recibido aviso, los agentes de la Científica se personan y se hacen cargo, desprecintan la furgoneta y descubren ¡más de 100 objetos dentro!. Detonadores y restos de explosivos debajo de uno de los sillones, una maza, ropas con restos de ADN y por supuesto, la cinta con los versos coránicos.
¿Antes vacía y una hora más tarde llena? En cualquier caso y con independencia de este hecho concreto, estoy seguro que si hubiese habido restos de explosivos en la furgoneta, tanto Aníbal, como Lovi –los perros de la Policía-  los habrían detectado sin duda.
También resulta inverosímil que a tres Policías, uno de ellos experto en explosivos, se les pueda pasar por alto, ya no sólo 100 objetos, sino  la presencia de detonadores o de restos de explosivos ¡ocultos debajo del sillón! del vehículo que están revisando.
Por un lado, es un hecho incuestionable que la furgoneta fue precintada por la Policía estando vacía y que cuando ésta la desprecintó apareció llena.
Por otro, que los TEDAX se quedan con la furgoneta durante una hora y pasado ese tiempo es cuando dan aviso a la Policía Científica que era la destinataria del vehículo como unidad competente para realizar la inspección. 
¿Qué ocurrió en esa hora? ¿Quién llenó esa furgoneta? 
Sigo convencido que el atentado solo perseguía cambiar el gobierno de España que presumiblemente iba a salir de las urnas.
 

Referéndum petrolero


El presidente del Gobierno de Canarias ha anunciado la intención de celebrar un referéndum sobre las prospecciones petrolíferas que parece Repsol comenzará a principios del mes de mayo en aguas de la costa oriental del Archipiélago. 

En mi opinión, la improcedencia de este referéndum "petrolero" no dista un ápice del convocado por Arturo Más en Cataluña. 

"Cataluña debe iniciar una nueva etapa basada en el derecho a decidir aprobado por el Parlamento de Cataluña." (¡Menos mal que no aprobaron declararle la guerra a Francia!)

"La existencia de opiniones totalmente diferentes entre partidos políticos, instituciones, científicos, y otros colectivos socioeconómicos, hace que lo razonable sea consultar al pueblo", Paulino dixit.

Pero de la lectura de los dos primeros artículos de la Constitución, queda claro que Cataluña es una parte de España y que las aguas en las que parece pueda existir petróleo, pertenecen a España, luego una consulta como la pretendida por Más y Rivero, debe ser realizada a todos los españoles, puesto que son ellos los legítimos dueños de las aguas y del suelo en litigio. Pero algo tan constitucionalmente claro y transparente, no sirve a las pretensiones perseguidas por los nacionalistas y ahí entra "el plan B": hay que inventar agravios, humillaciones, injurias y ultrajes con los que colocarse en el papel de víctimas de "la opresión centralizadora de Madrid".

Tanto Paulino Rivero como Arturo Más, presiden sus respectivas CCAA en virtud de la Constitución española, pero a pesar de que no existe el pueblo de Cataluña, ni el pueblo de Canarias como sujetos de derechos políticos y a pesar de que, por esto mismo, las CCAA no son titulares de soberanía alguna, -sólo gestionan competencias transferidas-, no dudan en promover políticas que dividen a la población, exacerbando irresponsablemente posiciones ideológicas extremas a pesar de tener la certeza de que la convivencia diaria entre el pueblo llano, será su primerísima víctima.

Más en Cataluña ya ha conseguido introducir en la sociedad de aquella comunidad la semilla de la discordia, de la desavenencia, de la desunión, de la ruptura. Seguro que ya hay familias catalanas a las que estas ideas de independencia, de "España nos roba" o "somos nació", han terminado por enfrentar y distanciar. Paulino Rivero está dispuesto a hacer lo mismo en la nuestra y no ha dudado en trasladar a Su Majestad el Rey que “en los últimos años hay una desafección de los canarios hacia España”. Pero esto ¿de dónde se lo saca el presidente autonómico? La idea de independencia en Canarias es residual, entonces ¿qué justifica estas afirmaciones de Rivero? ¡Pues buscar un “banderín” con el que enganchar a los ciudadanos! El hecho de que se produzca una fractura brutal en el seno de la sociedad canaria que lleve a la polarización de los que vivimos en esta Comunidad Autónoma es irrelevante, con tal de garantizarse el cargo político. Tal y como ocurre en Cataluña, de donde la gente que puede hacerlo huye –Boadella es un buen ejemplo- para escapar a la presión a la que está sometida el que piensa distinto a los nacionalistas.

En el caso de Canarias, la queja se dirige básicamente a los posibles vertidos de crudo que un accidente podría ocasionar en la costa del Archipiélago y el perjuicio que ello acarrearía al motor principal de nuestra economía, esto es, al turismo de sol y playa. Sorprendentemente, este sentimiento de honda indignación que “hace que lo razonable sea consultar al pueblo” por medio un referéndum, sólo aparece si es España, a través de Repsol, la que realiza la extracción y las prospecciones. Es decir, la profunda desazón y el desasosiego intolerable por un posible desastre ecológico desaparece si es Marruecos el que extrae el petróleo.

En fin, que hoy leo en el periódico que las estimaciones de Repsol cifran en 140 mil barriles diarios, durante 20 años la cantidad que puede contener la bolsa petrolera oculta bajo las aguas cercanas al Archipiélago……¡qué lo saquen cuánto antes! 

Yo hace años que vengo pidiendo un pacto a nivel nacional entre el PP y el PSOE. Todos los órganos de gobierno de todas las autonomías, Cabildos, Diputaciones y Corporaciones Locales en manos o del PP con el apoyo del Psoe o en las de los socialistas con el respaldo de los populares. En definitiva, España lo que quiere es PP y PSOE. Ambos ostentan la representación de más del 80 % de los españoles.  

¡Se acabarían muchos problemas! 



Un programa de cocina

Anoche estaba viendo en la tele un reality show yanqui de esos de cocineros, en la onda del que presenta Chicote en nuestro país y que consiste en que un afamado Chef examina un restaurante, tanto desde el punto de vista de su funcionamiento, como de su oferta gastronómica y calidad del servicio prestado. El local elegido siempre presenta graves problemas operativos que oscilan entre la horripilante calidad de la comida servida, la penosa imagen que transmite el local al cliente, la suciedad extrema que preside la cocina o el odio que se profesan los trabajadores entre ellos, por citar algunos. La forma en que conducen su crítica estos Chef  es siempre despiadada, cruel, feroz,…sanguinaria, pero sobreactuada. Vamos, toda la horterada habitual que un reality show necesita ofrecer para que los índices de audiencia aseguren la continuidad del programa y que, en este caso, terminan con un local totalmente reformado donde antes había un antro, una carta exquisita bendecida por “uno de los grandes” y una nueva cartera de clientes haciendo cola en la puerta del local.

En la versión yanqui, el papel de nuestro Chicote lo protagoniza un tal Gordon Ramsay, según Wikipedia, un hijo de la Gran……Bretaña galardonado con 16 estrellas Michelín a lo largo de su carrera. Aquí, una foto suya.
 

  
Nunca me paro a ver estos programas pero es que el episodio de ayer me impidió cambiar de canal. Era un "Grill Italiano" el sometido a escrutinio.

El dueño del local era un impresentable. La sopa del día se había preparado anteayer y desde entonces venía sirviéndose como si fuera hecha diariamente. La lasaña que se ofrecía como “fresca”, es decir, elaborada ad hoc, no sólo era congelada, sino que la sacaba del envoltorio y la preparaba en el microondas. Cobraba 30 $ por un plato de pescado con no se qué de cangrejo fresco, que resultó no ser cangrejo, ni fresco, sino un sucedáneo. Cuando el cliente pedía le hicieran un poco más el filete por encontrarlo crudo, en lugar de devolver el trozo de carne a la parrilla, ordenaba al cocinero que lo metiese en el microondas con el mismo fin. La carta entera, pollo relleno, ternera en salsa, pescados en salsa, todo estaba preparado y congelado desde hacía semanas. Lo sacaba de la nevera, lo colocaba en el microondas y lo servía al cliente.…….

Total, que al final del programa, llega el feliz desenlace. Eliminados los males detectados, con local reformado, con pocos, pero selectos menús renovados bajo las estrictas recomendaciones del Chef Ramsay, éste, orgulloso, enseñó a la cámara su plato estrella, mientras el realizador fundía la imagen con la de numerosas personas en la calle, que conocedores del prestigio del cocinero inglés, se precipitaban hacia la puerta del local muriéndose por poder paladear los nuevos y suculentos manjares. 

Juro que cuando vi aquello, - medio langostino insulso coronado con perejil, relleno con algo y presentado en el centro de un plato blanco inmenso, al que cruzaba una raya de salsa amarilla- lo primero que me dije fue ………..”mira Ramsay, viendo esta mariconada que has preparado…..es que pruebas los callos que hace mi madre y………..¡se te caen los huevos al suelo!"





Por el muelle de La Luz


Este es el último vídeo que he subido a mi cuenta de Youtube. Incluye fotos tomadas en distintas ocasiones en mis paseos por las instalaciones portuarias de Las Palmas de Gran Canaria. 

Las plataformas petrolíferas -espero que saquen el petróleo, si lo hay, cuanto antes- se han constituido en visitantes asiduas de  nuestra ciudad. Atracadas en las dársenas para reparaciones, fondeadas en la bahía a la espera de vitualla o de camino hacia las zonas asignadas de prospección. 

Las plataformas ya forman parte del paisaje propio de la ciudad y gracias a su inmenso tamaño son visibles desde casi cualquier punto. 

La música la hice durante la baja laboral de dos días, que me dio el médico como consecuencia de un accidente de trabajo de caracter leve. 

Mayormente suenan instrumentos virtuales, es decir, sacados del ordenador, armónicas, sintetizadores, bajo, baterías, efectos sonoros, junto con sonidos de guitarras de verdad que he metido en el ordenador a través de una interface de audio.

La verdad es que hacer la música con un Mac no es muy complicado y todo se basa bastante o en copiar, cortar y pegar o en  arrastrar con el ratón el sonido seleccionado para colocarlo en el lugar deseado del tema. Dos son los programas que trae de serie. Con el "Garage Band" compongo la música y con el "IMovie" el vídeo. Eso sí, exige un mínimo de "oído" y echar algo de tiempo seleccionando las secuencias sonoras y los efectos. Y otro rato, ordenando las imágenes para hacerlas coincidir, de alguna manera, con la música.






Bipartidismo


Un muy buen amigacho de izquierdas –¡perdónalo Señor, porque no sabe lo que hace!- me envió por correo electrónico un artículo sobre Alberto Garzón, un elemento que pertenece a Izquierda Unida y que ha diseñado la campaña por la “radicalidad democrática” que el partido mayoritario de los comunistas españoles piensa impulsar en todo el territorio nacional, al objeto de promover una “revolución democrática y social” y un “proceso constituyente”. Ya anticipo que el Parlamento, sede de la soberanía nacional, no se nombra ni una sola vez, ni parece resultar útil a IU como foro en donde intentar la puesta en práctica de sus propuestas. Me temo que el objetivo es “ganar la calle”.

Al hilo de esta campaña de IU cayó en mis manos el otro día un artículo del profesor Carlos Rodríguez Braun en el que señalaba, más o menos, que cuando un comunista utilizaba el término “democrático”, se refería a la democracia como se entendía anteayer en la República Democrática de Alemania o como se concibe hoy en la República Popular Democrática de Corea del Norte. Muy clarificador de por dónde van los tiros.

En la URSS, después de más de 70 años detentando un poder absoluto, con todos los resortes del Estado en una misma mano para poder desarrollar y aplicar el socialismo sin cortapisas, el sistema sólo funcionó en tanto en cuanto hubo un fusil apuntando a la cabeza del ciudadano. No se consiguió el reparto equitativo de la riqueza, ni el desarrollo económico, ni se colmaron las expectativas de los ciudadanos y encima no había libertad. En 1917 Rusia inició un proceso revolucionario que sólo trajo miseria, hambrunas, escasez y, finalmente, el colapso social y económico. Hoy es un país completamente capitalista.

China, el estado comunista más grande del mundo es en la actualidad el país que más adora el dinero. De los 1200 millones de almas que habitan este gigante asiático, sólo 400 millones viven como nosotros inmersos en una economía capitalista plena, libres para comprar y vender Iphones y Ferraris, bolsos de Loewe y yates, hacer turismo y hasta enviar a sus hijos a estudiar en el extranjero. Esta semana, sin ir más lejos, leía acerca de un chino que ofrecía 100 millones de euros al que se casase con su hija lesbiana……..es decir, otro país completamente capitalista. Sin embargo, la vida de los 800 millones de ciudadanos restantes se desenvuelve en la más completa estrechez y penuria, la misma que ha mostrado a lo largo del siglo XX la realidad empírica del socialismo puesto en práctica, la misma que se vive hoy en Corea del Norte. Es verdad que el fusil sigue dirigido a la cabeza del ciudadano chino, pero el capitalismo es una realidad para una parte del pueblo que gracias a ello, goza de un nivel de vida bastante superior al que disfrutan, en el mismo país, los que viven bajo el socialismo. En veinte años los 800 millones de pobres reventarán y la situación en China se volverá explosiva. Hay ya más un millón de ellos con una renta anual superior al millón de euros y es de dominio público que la élite comunista china oculta dinero en paraísos fiscales. ¡Los que odiaban el capital y lo culpaban de todos los males!

Esta renuncia explícita a las ideas socialistas junto a la asunción plena del sistema capitalista por parte de dos bastiones del comunismo de la talla de China y Rusia son razones suficiente para reconocer este fracaso ¿Qué más hace falta acreditar para enterrar al marxismo definitivamente? El PSOE ya renunció a él en 1976

¡Pues no! Alberto Garzón, comunista de IU, pretende impulsar una “revolución democrática y social” y un “proceso constituyente”, con aquellas mismas recetas fracasadas.  

De entrada, una de las siete acepciones que el diccionario de la RAE recoge del término “revolución”, lo define como “cambio violento en las instituciones políticas, económicas o sociales de una nación”. ¡Empezamos bien!

Propone este diputado de IU que para llevar a cabo la revolución social hace falta “lanzar a la clase trabajadora una propuesta de choque para crear empleo, una propuesta de cambio del modelo productivo desde la planificación democrática de la economía y una postura clara sobre la deuda soberana que establezca prioridad constitucional sobre el pago de la deuda a la defensa de las necesidades básicas del ser humano.”

Es increíble, pero no aprenden. Les resbala la nefasta y terrible experiencia obtenida de la Historia. ¿Generó tal vez empleo la URSS con su modelo productivo “de planificación democrática de la economía”? ¿Es que acaso sus ciudadanos vivían en la opulencia, ajenos a la escasez y a la necesidad gracias a la aplicación de políticas socialistas? ¿Sirvió de algo otorgar todo el poder al proletariado y acabar con la iniciativa privada? ¿Seguro que en una sociedad capitalista, es a la clase trabajadora a la que hay que lanzarle un propuesta de choque para generar empleo? ¿No se saca ninguna conclusión al comprobar que todos los países socialistas de Europa del Este, antaño satélites de la URSS, han adoptado ahora el capitalismo puro y duro?.........Ya digo.......resulta..........inexplicable.

Continúa Garzón apuntando que esta primera revolución social debe complementarse con una “revolución política”, que exige una “rebelión democrática, para poner en marcha un proceso constituyente que desemboque en una democracia republicana con nuevas reglas y nuevas instituciones para una sociedad que anhela la democracia y la participación política”.

Curiosamente, del término “rebelión” señala el diccionario de la RAE, entre otras acepciones, que es un “delito contra el orden público, penado por la ley ordinaria y la militar consistente en el levantamiento público y en cierta hostilidad contra los poderes del estado con el fin de derrocarlos”. ¡¡Yuupiii!!

La elección de expresiones como “revolución” y “rebelión”, que indudablemente llevan aparejada una evidente carga de violencia no es ni casual ni menor, sino que configura ésta como elemento intrínseco de la propuesta, eso sí, como ambos términos vienen adornados con el adjetivo “democrático”, -recordemos lo democrática que es Corea del Norte- se acepta como justificable si llega a producirse. Esto, en román paladino significa que si los españoles en las urnas no te otorgan su confianza, hay que rebelarse. Y lo que hay que hacer es sustituir al Parlamento como sede de la voluntad popular y trasladarlo “la calle”.

En fin, he leído la propuesta casi entera y reconozco que alguien que propone “revoluciones y rebeliones” callejeras como mecanismos para obtener sus pretensiones, obliga a seguir considerando el bipartidismo como el mejor antídoto frente este tipo de iniciativas intolerantes que únicamente aventuran la agitación y la desobediencia social de la que la izquierda ha echado siempre mano cuando sirve a sus intereses.