Barnizando madera



Estamos sustituyendo el toldo de la entrada porque después de diez años, el anterior, tras resistir como un campeón el crudo invierno y el calor extremo propio del clima de Valsequillo, había dado las últimas "boquiadas". Terminó hecho jirones y plagado de agujeros por donde se filtraba el agua que recogía de la lluvia. El nuevo mide más de cinco metros

A la colocación de este nuevo toldo hemos dedicado ya unas cuántas horas de trabajo y aunque me temo que aún nos queda lo más complicado, me lo he pasado bomba.

Vamos a instalar listones de izquierda a derecha como estructura sobre la que colocar el toldo y como queremos que tenga cierta caída hacia la izquierda, pensamos colocar cada listón sobre trozos de madera.



Aprovechando que me quedaban algunos días libres, el pasado jueves subí temprano y sobre las 8:30 ya estaba dando la primera mano de pintura protectora a cada uno de los listones. 


A medida que los pintaba, los iba colocando en los peldaños superiores para que se fueran secando antes de empezar con la segunda mano.



Terminé sobre las dos de la tarde. Todos los listones y todos los trozos de madera para elevarlos con dos manos de protector.


Ya había decidido quedarme a pasar la noche arriba. Mientras se secaban los listones, me dediqué a ordenar el garaje porque ya casi no se podía caminar sin correr riesgo de caerse. El serrucho, la caladora, el cepillo eléctrico, el taladro, destornilladores, alicates, la escalera, los innumerables trozos de madera deshechados........

Cuando terminé todo me dediqué a sacar fotos con el móvil y ahí están todas. La verdad es que me sigue sorprendiendo la calidad de las fotos que saca el móvil








A las 17:30 ya había terminado con las fotos. Me tumbé un rato y me quedé medio dormido hasta las siete y algo, me duché, cené y a las nueve ya estaba acostado. Aunque hacía bastante frío, el radiador funcionó a la perfección. Estaba tan cansado despúes de la jornada de trabajo, que me dormí en seguida.

Por la ciudad y hasta Agüimes

Llegué sobre las nueve de la mañana al muelle deportivo, como siempre, para ver si había algo interesante, pero nada. Tiré dos o tres fotos y me fui. El día se veía despejado hasta en la cumbre.

Las plataformas y los buques de prospecciones ya habituales en nuestro Puerto. Deben estar dejándose un buen dinero en atraque y avituallamiento.

 

Mientras salía del muelle en dirección sur, dejando la supercomisaría a mi derecha, enfilé la avenida por el carril interior y a la altura de la Fuente Luminosa recordé que no tenía ni una foto de la iglesia de Schamann. Tiré por Bravo Murillo y subí por San Antonio hasta la plaza de Don Benito.



La verdad es que la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores de Schamann presenta un aspecto externo de importante deterioro. Según encuentro en la red, fue construida en 1959 por el arquitecto catalán Joan Margarit Serradel. 

La necesidad de reformas y mejoras es particularmente visible en la torrre y en el frontis.

 
Sin embargo en el interior la luminosidad rebosa por todos lados y su aspecto es justo el contrario al de su exterior.



Sigo leyendo en internet que los frescos son obra del muralista grancanario Jesús Arencibia 



Imagen de Nuestra Señora de los Dolores



Salí de la iglesia y me volví a subir en la moto. Llegué hasta el final de Pedro Infinito, giré a la izqueirda en la rotonda y seguí hasta La Ballena, bajé por la Carretera de Mata, luego Primero de Mayo y finalmente  terminé en uno de los aparcamiento para motos que hay junto al Gabinete Literario.

La calle General Bravo y la calle Pérez Galdós, aparecían casi desiertas a las 10 de la mañana.



Imagen del Padre Cueto, -fundador del Colegio de las Dominicas- en el frontis del colegio.

Seguí caminando hasta la Parroquia de San Francisco de Asís. 
Se fundó en 1840. Entré a tirar algunas fotos pero se estaba celebrando misa y no me pareció correcto, ¡ni que estuviésemos en la Catedral de Barcelona donde los turistas hacen fotos hasta a gente confesándose! 

 
Seguí un rato paseando por la Alameda de Colón, tirando fotos aquí y allí.
Los empleados del Gabinete Literario me dejaron entrar aunque sólo al hall ya que estaban de limpieza. La verdad es que es un edificio muy elegante.





 


Tras esta última foto guardé la cámara, caminando hacia la moto me coloqué el casco, saqué la llave, me puse los guantes y bajé por la calle Malteses. Reconozco que tenía pensado acercarme hasta la iglesia del Corazón de María en la calle Obispo Rabadán, pero cuando iba a la altura del Teatro Pérez Galdós me dió un arrebato y dije "pa'l Sur" y me vi por la potabilizadora hacia abajo en dirección a Agüimes. También me faltaban las fotos de aquella iglesia del Sureste grancanario. 

La verdad es que esta parte del pueblo de Agüimes es bastante bonita y agradable para pasear.


Me senté en ese bar que se ve a la izquierda de la imagen y pedí un cortado largo, pero.....no muy caliente. Estaba delicioso.



Pagué, cogí el casco y ya en la calle volví a sacar la cámara. El móvil ya es parte del rollo fotográfico de mis salidas domingueras con la moto. Todas las fotos en interior con el móvil. Las exteriores con la reflex.  

Parroquia Matriz de San Sebastián de Agüimes. Fundada en 1502.






Los retablos en el altar y en otras paredes de la iglesia son soberbios. 









 


 

Serían ya casi las doce del día cuando decidí bajar de vuelta a la capital, pero me quedaban algunas fotos que tirar en El Tritón.

Todas estas últimas las tiré desde allí. La verdad es que el objetivo 18/200 me da cantidad de satisfacciones.

Al mínimo
Al máximo

Estos dos barcos estaban fondeados justo en frente del Tritón.

 El muelle de San Cristóbal
Estaba de vuelta en casa sobre las doce y media, una menos algo.