Marc Márquez pegado a un clavo ardiendo

Ya he escrito varias veces que me encanta leer prensa anglosajona cuando por motivos deportivos algún español sobresale. Ha sido el caso del nuevo campeonato de MotoGP ganado por Marc Márquez el pasado domingo en el circuito valenciano de Cheste.

La verdad es que ayer estuve navegando por la sección deportiva de varios periódicos en lengua inglesa y el asombro con Márquez es no solo generalizado, sino que tiende al infinito.

Me he quedao con el artículo que Max Otley ha escrito ayer lunes en la revista norteamericana especializada "Motor Sport Magazine" por lo rendido que se muestra ante el poderío de nuestro compatriota.

El título es un juego de palabras que he adaptado libremente al español como el resto del artículo

Ahí va traducido

Márquez: the ledge beyond the edge
by Mat Oxley on 13th November 2017
Antes de empezar conviene poner en perspectiva algunos datos estadísticos. Ayer Marc Márquez ganó su sexto campeonato mundial en ocho años, pero lo probablemente más relevante es que destrozó dos de los records más importantes, en manos hasta ayer de algunos de los corredores considerados como los mejores de todos los tiempos: Valentino Rossi y Mike Hailwood.
Con 24 años, es actualmente el piloto más joven en ganar cuatro títulos de primera clase, arrebatando este honor a Hailwood que tenía 25 cuando ganó su cuarto entorchado en 1965. También es el piloto más joven en ganar seis títulos mundiales, record en poder de Valentino Rossi que ganó su sexto título cuando tenía 25, la corona de MotoGP 2004.
Más aún, Márquez es el primer piloto en 69 años de carreras de GP en ganar al menos cinco GP por temporada en ocho años y en tres categorías diferentes.
Se aseguró el título ayer con un estilo de conducción alucinante.
Ten claro que no hay ni un solo piloto “top” en este planeta que no haya estado rebobinando y re-analizando el espectacular “momento curva 1” de Márquez en el pasado gran premio de Cheste, y ni uno que no haya sacudido la cabeza con incredulidad murmurando:“….Pero……..¿cómo?........se ha caído, ¿no?............el neumático delantero está sin tracción……….sale humo de la rueda…..su pierna izquierda está levantada hacia el cielo…..se estrelló…….Pero ¿cómo hace eso? ¿cómo puedo aprender a hacer eso?” Y Márquez ha estado haciendo lo mismo hace un par de semanas cuando perdió el delantero en los entrenamientos del GP de Malasia.
En el “momento curva 1” de Sepang, Márquez conducía a 65 kms/h y ya aquello fue lo suficientemente fuera de lo común. El neumático delantero estuvo unos 10 metros bloqueado, dejando un  resto embadurnado de goma en la pista, su Honda RC213V era incapaz incluso de iniciar la entrada en la curva y entonces, la moto se cayó. ¿Se había salido de la pista?…….no. Se había lanzado a pelear colocándose entre la moto y el asfalto y le funcionó. Márquez salvó ese momento como si hubiese estado manejando una minibike en lugar de una máquina de MotoGP de 150 kilos y 260 caballos de fuerza. Veinte minutos más tarde estaba de vuelta en las clasificatorias, marcando el asfalto con más goma en la curva 1 pero con la rueda trasera esta vez.
Mi comediante favorito de todos los tiempos, Bill Hicks, fallecido hace algunos años, explicó perfectamente este talento “de fuera de este mundo” de Marc Márquez. No hablaba específicamente de corredores de motos, sino de personas que vivían al límite y concretamente se refería al Rolling Stone, Keith Richard, quien pasó su vida viviendo en  el borde del rock and roll.  "Keith fue más allá del límite; después todos miramos hacia abajo, comprobamos que efectivamente había un límite y que Keith había aterrizado encima", bromeó, recordando la capacidad de Richards para llevar las cosas al extremo como nadie más. "¿Habrá un asidero más allá del barranco?,…..¿lo sabía alguien? Keith encontró ese asidero: ¡qué explorador, qué hombre más audaz!”
La conducción de Márquez lo convierten en un “explorador”, al igual que Kenny Roberts, quien introdujo arte en el manejo de las ruedas traseras en una parrilla de Grand Prix a finales de los años setenta. Los rivales se quedaron asombrados ante la habilidad de "King" Kenny utilizando el tren trasero, al igual que admiran los de ahora la capacidad de Márquez para controlar el delantero.
Roberts y Márquez llevaron las cosas al siguiente nivel. Se necesitaron varios años para que todos se familiarizaran con la técnica del estadounidense y lo más probable es que pasará un tiempo antes de que todos se pongan al día con Márquez.
La salvada del domingo ha sido la más portentosa hasta ahora y no hablamos de ir a 65 kms/h como en Sepang, porque en Cheste Márquez entraba en la curva a 150 kms/h. El grip delantero fue tan impreciso en toda la prueba que se produjeron nueve caídas, más que en cualquier otra carrera en seco este año. Márquez pilotó de forma relativamente conservadora la mayor parte de las 30 vueltas hasta que finalmente comprobó que Andrea Dovizioso no iba a obtener la victoria que necesitaba para llevarse el título y comenzó a empujar hacia la victoria, razón por la cual casi se convierte en el décimo en caerse al piso.
 "Antes que nada, cuando llegué al final de la recta sentí que tenía otra moto muy cerca de mi y frené demasiado tarde", dijo. "Este fue el primer error. Luego entré en la curva demasiado rápido y de repente noté en el tren delantero la vibración con la que habíamos estado luchando todo el fin de semana, perdí la delantera y me dije, OK, no voy a soltar moto, con ella hasta el final. No sé si terminaremos en la grava, en la pared, o ... No sé, pero no pienso soltarla. Sabía que había perdido el tren delantero, pero pude salvar la caída utilizando el codo. Empecé a empujar con él y con la rodilla al 100 por ciento. Creo que la razón por la que salvé el accidente fue debido a la tensión de la carrera. Estaba demasiado rígido sobre la moto pero a la vez realmente atento todo el tiempo. Luego, cuando tiré de la moto, tal vez podría haber intentado quedarme en el asfalto, pero……..bueno, preferí ir a la grava"
Márquez recuperó la pista en el quinto lugar, pero se colocó en tercera posición tras la caída de Jorge Lorenzo primero y la de Dovizioso a continuación.
Se ha caído veintisiete veces en la última temporada –compáralo con las seis de Dovizioso- lo que constituye otro record de todos los tiempos para el ganador de un Campeonato. En realidad, él mismo bromeaba tras la carrera, señalando que se había caído veintisiete veces y media y que quizás habría otras cincuenta ocasiones en las que había estado a punto.
“Es demasiado” añadía riéndose. “También es cierto que he tenido suerte con las lesiones, pero me di cuenta que esta era la manera de pelear por el título de 2017: empujar desde el primero de los entrenamientos libres (FP1)

Yo salgo a la pista y en la segunda o tercera vuelta ya estoy casi en tiempos de record, siempre tirando y empujando la moto al límite. Eso hace que me vaya sintiendo más y más cómodo con ella y me ayuda a dar información más amplia a los mecánicos. Más tarde en la carrera pienso, "ya tuviste un aviso en esa curva o en aquella otra, así que intenta calmarte. Ya se que arriesgo un montón, pero para mi, es la manera de hacerlo”

Este es el método para la locura de Márquez. Algunos argumentan que los pilotos se caen porque no saben lo que están haciendo, pero cuando Márquez se cae, él sabe exactamente lo que está haciendo: está confirmando de forma absoluta y definitiva la localización del extremo máximo para absorber y procesar toda esa información. Muchos pilotos afirman no poder ir más rápido por estar yendo al límite, pero ¿cómo van a saber realmente si lo están, sin empujar un poco más allá? Como decía Bill Hicks “hay un clavo ardiendo más allá del precipicio con el que es posible sobrevivir si eres audaz y atrevido”. Es ahí donde vive Marc Márquez: agarrado al clavo hirviente que hay en el precipicio y que hasta ahora nadie más ha encontrado.

Los grandes pilotos de motociclismo no solo tiene muñecas derechas rápidas, también sus cerebros funcionan con mucha rapidez. Probablemente son Rossi y Márquez los más brillantes de los que he entrevistado. Los dos hablan usando su segundo idioma y aunque se expresan claramente, sabes que mientras están charlando contigo tienen la mente en otras cosas más importantes. Así es como hacen lo que hacen en la pista: tienen ese ancho de banda mental para poder pensar en la técnica del pilotaje, en la estrategia de carrera, en la configuración de la moto y en todo lo demás, a la vez que tiran a muerte en el circuito.

Nadie debería tampoco olvidar que Márquez ganó su cuarto título de MotoGP en cinco años, mientras desarrollaba un nuevo motor. El big-bang en los motores de Honda puede hacer que la RC213V sea ligeramente más facil de manejar a lo largo de la distancia de una carrera, pero su par motor y las características de su potencia alteran todo en la moto, desde el ratio de las marchas, a los ajustes electrónicos y de suspensión. Por eso sólo tiene una victoria en las primeras ocho pruebas del campeonato de 2017 y cinco en  las últimas diez.

Márquez es también el primer piloto desde Mick Doohan en 1998 en ganar un título de primera clase, a pesar de tres abandonos. Las dos caídas en las primeras cinco carreras, le aclararon que debía ser más inteligente con el tren delantero, exactamente igual que hizo ayer

Nadie sabe cuál es el piloto más grande de todos los tiempos, pero cualquier piloto de élite te dirá que nunca ha habido nadie como Marc Márquez, un tipo que baila alegremente por el borde del precipicio, que viaja colgado de un pie sobre el abismo y que de repente es capaz de rescatarse a sí mismo con sus huellas dactilares pegadas a un clavo ardiendo

El verdadero peligro


No tengo dudas que ha sido la acertada estrategia planeada por Mariano Rajoy en todo el asunto catalán, -su no hacer, su “tancredismo”, su falta de arrestos, su “maricomplejines”, me da igual cómo lo califiquen- la que ha colocado a Pedro Sánchez en la tesitura de retratarse y de ponerse de lado del Gobierno de forma irremediable, sí o sí. Rajoy lo ha situado entre España y la pared y Sánchez ha tenido que tragar. El jaque del Presidente le ha obligado a apoyarle a pesar del sobado “no es no”.
Todos hemos visto cómo se ha desarrollado la vaina catalana y hemos podido comprobar que en cuanto el PSOE respaldó al Gobierno del PP en la aplicación del artículo 155 de la Constitución, las cosas han “caminado” más rápido de lo que lo habían hecho hasta ahora, lo cual me lleva a pensar que si ese acuerdo hubiese llegado antes, hace tiempo que todo estaría solucionado o en vías de estarlo.
Pero no cabe engañarse, Pedro Sánchez constituye el gran peligro que acecha a nuestro país.
El pueblo español de forma inequívoca –los escaños obtenidos lo acreditan- le ha dicho en las dos últimas elecciones generales, “Pedro gracias por ofrecerte pero ¡NO! te queremos para dirigir España” y sin embargo, no hizo más que maquinar para colocarse al frente del país a pesar de la orden concreta que le dio el pueblo soberano para que no lo hiciera. ¡Que rara idea de la democracia tiene este chico! Si no es por la soberbia ambición de Pablo Iglesias - la tontuna utilidad de Albert Rivera ya la tenía-, casi lo consigue.
No ha hecho más que torpedear iniciativas que sólo buscaban el reforzamiento del Estado ante el desafío independentista. 
“El PSOE tumba el apoyo del Congreso a Rajoy frente al 1-O”, porque Pedro Sánchez cree que Rajoy no ha hecho lo que debía "que es hablar, dialogar y encontrar una solución política". ¿Hablar y dialogar con los que quieren romper el país? Es sencillamente inadmisible.
El más imbécil sabe que una imagen vale más que mil palabras, pero no ha habido manera de conseguir una foto de los líderes máximos de Ciudadanos, PP y PSOE en apoyo cerrado a la Constitución y al Estado de Derecho frente a la amenaza secesionista, única y exclusivamente, porque, en un acto de repulsiva deslealtad con España, Pedro Sánchez se ha negado a ello.
¿Alguien puede entender que haya ordenado la reprobación de la Vicepresidenta del Gobierno por “la brutalidad policial” en los incidentes catalanes?
Una medida crucial como la de intervenir TV3 no se ha llevado a cabo porque Pedro Sánchez, en un ejercicio de intolerable equilibrio equidistante,  lo ha impedido. 
¿Es comprensible que Sánchez ponga al PSOE del lado de la Constitución y a la vez esté con Kichi en Cádiz, con Carmena en Madrid, con Colau en Barcelona, con Compromis en Valencia, y con Podemos en Castilla La Mancha, en Aragón, en Baleares, cuando el denominador común de estos socios, es estar en contra de la Constitución y de la unidad del país? 
En España tenemos partidos capitalistas (PP, PSOE y Ciudadanos) y partidos socialistas (Podemos y toda la patulea de extrema izquierda) ¿Por qué insiste Sánchez en afirmar que el PSOE "es la izquierda", si capitalismo y socialismo son ideologías políticas antagónicas? ¿Cómo es que tras apoyar la Constitución, no ha roto de inmediato todos los pactos políticos que mantiene con la extrema izquierda de Podemos y confluencias?
Pedro Sánchez está dispuesto a todo y a la vista queda que no va a pararse en barras. Consciente de que jamás será Presidente con el respaldo legítimo del pueblo español, busca el sillón de La Moncloa por cualquier medio aunque sea en comandita con aquellos que desean las destrucción de España.
Como el PP no obtenga mayoría absoluta en las próximas elecciones vamos a tener que salir corriendo hasta Estocolmo.

Por La Aldea y Artenara





Hacía tiempo que quería ir con la moto hasta La Aldea de San Nicolás de Tolentino, así que el pasado lunes, aprovechando mis vacaciones, me subí en la moto y tiré para Agaete con la intención de quitarme la espina de aquel pueblo del oeste de Gran Canaria.

Salí del Muelle Deportivo sin darme cuenta que tenía las gafas de ver colgadas del cuello, enfilé los túneles de Julio Luengo y rápidamente ya estaba en dirección Norte. Cuando llegué a Agaete fui a buscarlas para echarle un ojo al móvil pero no estaban, se habían caído durante el trayecto.  Total, que aunque eran gafas de 3 euros del chino, me sentí "impedido" y volví de vuelta a casa, paré en el mismo chino y compré otras.

El martes a las 10 de la mañana salía del Parque de San Telmo -las gafas ya en su estuche- y sin parar seguí desde Agaete hacia La Aldea.

El hecho de ser un día laboral hizo de esta parte del paseo una delicia. No había casi tráfico y las numerosísimas curvas cerradas que jalonan el trayecto se me hicieron muy cómodas conduciendo a 40 y en tercera sin nadie detrás casi hasta que llegué a destino.

El Puerto de Las Nieves desde una curva. Abajo a la derecha se puede ver un palmeral espectacular.


Aquí un detalle.

Tras un fleje de curvas llegué al nuevo túnel. Tiene algo más de tres kilómetros de longitud y al salir aparece una tremenda recta con viaducto incluido que te lleva directamente hasta la arteria principal del pueblo. Dentro del túnel hacía frío.


Y llegué a La Aldea
La limpieza de las calles y plazas junto con la decoración urbana me recordó mucho a Gáldar, a Ingenio y a Arucas. El pueblo transmitía serenidad y una muy agradable sensación de paz.



La verdad es que llegué bastante cansado después del trayecto, -casi hora y media- así que una vez aparcada la moto me senté en la cafetería Monasterio a echarme un pisco. La pulga de tortilla con el cortado me supieron a gloria.

El personal muy correcto y agradable. El que parecía ser el gerente -a la izquierda en la siguiente foto fumando de una shisha- se dirigió a mi y me dijo, "¿eres de algún grupo motero?" "de fotógrafos entonces, ¿no?, porque aquí se celebra ahora mismo un concurso de fotografía que bla, bla ,bla". Ante su insistencia, tuve que decírselo "mira ni una ni otra, vengo de Las Palmas porque hace más de veinte años que no venía a La Aldea por la lejanía y como estoy de vacaciones........". Continuó, "pues te recomiendo un fin de semana por aquí. Deberías reservar una habitación en un hotel y te juro que no te arrepentirás". Lo cierto es que me pareció valía la pena considerar dicha posibilidad.
La cafetería estaba situada en una calle peatonal, justo al lado de la iglesia del pueblo y, por supuesto, entré a fotografiarla para incluirla en mi catálogo parroquial de Gran Canaria.




La fachada de la iglesia de San Nicolás de Tolentino

 Una vista posterior de la parroquia con su pequeño ábside.

Uno de los muros contenía una reseña histórica de la parroquia y me pregunté cómo sería La Aldea en el año 1600
Ya había tirado las fotos que me interesaban y surgió la duda. ¿Seguir hasta Mogán y volver por la autopista desde el Sur o subir hasta Artenara y bajar por Valleseco? Como todavía no tengo mi Yamaha Fazer 1000 con carenado aerodinámico -todo se andará-, pronto entendí que no era buena idea volver por la autopista con la Kawasaki que carece de él y que por este motivo presenta tanta resistencia al aire que el trayecto resulta muy poco agradable. Así que elegí Artenara.

Si desde Agaete a La Aldea las curvas eran muchas..............desde aquí hasta Artenara por la zona de las presas........tendían al infinito. Esta foto la tiré justo a la salida de La Aldea. Había que subir por el barranco casi hasta el pico más alto que se ve al fondo a la izquierda para llegar a Artenara.......30 kilómetros y una hora de ruta...........  


y como esta foto de Google me parece no ilustra convenientemente la intensidad del curverío, he dividido el sector en tramos más clarificadores.



El primer sector sin problemas. Esa casa de ahí parecía de cuento y me la imaginaba en un invierno lluvioso media aislada por corrientes de agua fluyendo por el barranco que se ve a la derecha, cuando recordé que mi amigo Sergio siempre me ha hablado de grandes charcos de agua limpia que se formaban por aquí y en los que venía a bañarse hace años.

Este segundo tramo por la presa del Parralillo ya fue cosa más seria. Subida interminable. En segunda y en primera casi todo el trayecto, parando a menudo para disparar alguna que otra foto. Un ciclista, una pareja en moto y dos coches con turistas fue todo el tráfico que encontré.



Tercera parte. Aunque pueda no parecerlo, esta parte también tuvo "su aquel" 


Y al fin, Artenara. La carretera era de doble sentido pero a duras penas cabían dos coches

Algunas fotos de la zona






Las presas estaban casi vacías

Llegué a la Vega de Acusa y al ver una pequeña iglesia con plaza y bancos para descansar.......,
 

tuve que parar. Aparqué la moto, me quité el casco, los guantes, la mochila de la cámara y la chaqueta y allí estuve diez o quince minutos cogiendo resuello.


Las nalgas estaban "dormidas" de tanto trote y ya resultaba molesto. Además hacía mucho calor. Me había desabrochado completamente la chaqueta desde hacía bastante tiempo. Una foto desde la pequeña plaza.


Y llegué a Artenara. La verdad es que solo pensaba en pillar abierta la iglesia. Sería la tercera en una misma jornada, todo un record, así que fui directamente. Había estado por allí hacía relativamente poco y entre eso, el cansancio acumulado y la perspectiva de tener todavía que llegar a Valleseco, estuve lo justo.

Creo que la iglesia de Artenara es la más bonita de todas las que he visto





















Me volví a subir en la moto y ya no paré hasta estar de vuelta. De allí a Valleseco, luego Teror y finalmente entré en casa a las 3 de la tarde. Una magnífica excursión de cinco horas y 160 kilómetros







Hasta Los Llanos de Ana López



Colgué el casco en el manillar, me puse la gafas y leí el mensaje de Rafa 

- "¿Estás en la calle?"
- "Si"
- "¿Salimos a dar una vuelta?"
- "Estoy en el Parque de Santa Catalina. Tiro para tu casa."
- "OK"


Decidimos ir hasta a San Mateo. 

Llegamos al Teatro Pérez Galdós y subimos por la carretera del centro hasta la rotonda de la circunvalación, pero seguimos por la carretera vieja, la que sube por La Favorita. 



Como era temprano no había tráfico salvo nosotros dos. 

Era el momento. 

Dejé atrás La Tropical y..........(véase ahora la foto del tramo cronometrado, marcado en el azul discontinuo de la "alegría").....la entrada en la primera curva fue un verdadero placer, pero la salida de esa misma curva, con las ruedas casi nuevas, tirando de segunda, de tercera y de cuarta como si no hubiera mañana para ninguna de ellas hasta entrar en tercera en la siguiente curva fue bestial. Pura adrenalina.

Ya luego viene la recta que lleva hasta arriba y que, en mi caso, no me resulta tan excitante, por lo que volví a la velocidad de paseo.

Dejamos atrás el Hotel Escuela de Santa Brígida, cuando al poco vi que Rafa ponía el intermitente a la izquierda y entrábamos en dirección a La Atalaya de Santa Brígida.

Estuvimos circulando por carreteras de interior, estrechas aunque bien asfaltadas durante un buen rato, paseando a veinte por hora sin necesidad casi de cambiar a tercera. Podíamos ver el paisaje y llegamos hasta la Cruz de La Grama.

La ciudad de Telde desde allá arriba

Salimos por la calle La Palmita a la carretera general en El Madroñal y llegamos a San Mateo. 


Nos echamos un cortado en el Bar Marrero y mientras decidíamos a dónde ir, la camarera nos puso al corriente:

- "Si siguen pa' Tejeda, allí hay fiesta. Si van pa' Teror, están Las Marías, así que....les queda Valsequillo".

Como no estábamos por la labor de ir a ningún sitio lleno de gente y como tampoco íbamos a comernos los 10 infinitos kilómetros de curvas hasta Valsequillo, decidimos seguir subiendo.

En cuanto llegamos al cruce de Cueva Grande giramos a la izquierda y para allá nos fuimos. 


Seguimos hasta Los Llanos de Ana López. Hacía un día espléndido, pero seguir hacia arriba significaba como me comentaba Rafa, "hacer cumbre", así que estuvimos allí descansando diez o quince minutos y nos volvimos por dónde habíamos venido.

¡Magnífico domingo!

















El "Gloria" en Las Palmas de Gran Canaria


Mi mujer me había comentado que en el muelle de Santa Catalina estaba atracado un barco de la Armada de Colombia y que creía se podía visitar. El domingo por la mañana lo confirmé en la prensa digital: "El buque Escuela "Gloria" hace escala en Las Palmas de Gran Canaria y estará abierto al público hoy domingo de 9 a 13 horas."

Llegué con la moto hasta la barrera del control de seguridad del puerto a las 8:30, pero los agentes me dijeron que nanay, que no se podía entrar, ni mucho menos aparcar. Total, que tuve que dar media vuelta para terminar dejando la moto junto al parque de Santa Catalina. 

La verdad es que a medida que me acercaba, la visión de la descomunal bandera colombiana que ondeaba en el mástil de popa era cada vez más espectacular.

Casi llegaba a rozar el suelo.




Me temo que éste era el motivo de la prohibición de entrada al recinto. Dos cruceros enormes hasta los topes de turistas. Vi docenas y docenas de ellos tirando de sus maletas, del carrito de sus bebés, de sus hijos, caminando hacia la salida en donde esperaban, como siempre, una fila enorme de taxistas, varios tartaneros y los empleados de la guagua turística.



Como siempre también, ni azafatos, ni azafatas del Ayuntamiento, ni del Cabildo. Me produjo sonrojo comprobar cómo un taxista ponía lo mejor de sí mismo para informar a un turista y averiguar qué deseaba hacer..........Pero ¿cómo es que no hay contratado un ejército de jóvenes y "jóvenas" para recibir, atender e informar con una sonrisa a todos estos turistas?  

En fin, que yo había venido a ver un barco y no me iba a poner de mala uva, así que me olvidé de la penosa incompetencia y me fui a lo mío.

El "Gloria" es un buque pequeño que presentaba un cuidadísimo estado. Fabricado en Bilbao en 1967, entró en servicio un año más tarde.

Traía a bordo 86 cadetes y hoy lunes 11 de septiembre ha partido rumbo a Cartagena de Indias, punto final de este crucero de entrenamiento.  


Todavía no éramos muchos visitantes y aproveché la espera para tirar fotos.
 



Dice la web del propio buque que "la escultura de mujer que va en el mascarón de proa, parece una sirena. Está posada sobre el escudo de la Armada Nacional. Es una imagen mítica de un ángel guardián de los vientos y de la embarcación."

Y en esas estaba cuando el amabilísimo cadete Macías nos dijo que podíamos subir a bordo.

Éramos muy pocos los visitantes a aquella hora y creo que yo era el único español. El resto eran colombianos y algunos venezolanos.

Subí por la pasarela el primero y justo un paso antes de poner pie en el buque,...........................

estos cadetes me dijeron, "¡buenos días señor, bienvenido al "Gloria", buque Escuela de la Armada de Colombia.!" 
 
Una vista desde la proa. .

Tengo que reconocer que la amabilidad exquisita de los marineros es generalizada en todos los buques que han hecho escala aquí y he visitado. Los del "Brasil", los de la "Álvaro de Bazán",  los del "Tornado", los del "Juan Sebastián de Elcano".....

De los 86 cadetes, 14 son mujeres. El barco se podía visitar libremente. Pregunté si se podía hacer fotos y "¡las que desee señor!".


Una de las cadetes nos explicó que todos dormían en hamacas. Las chicas en su zona y los chicos en la de ellos, pero todos en hamacas. Lamentablemente, las fotos que hice del interior con el movil las borré sin darme cuenta antes de descargarlas y me he quedado sin ellas.




En la zona de popa habían dispuesto una pequeña muestra de productos típicos colombianos, café, licores y dulces, junto con el merchandising propio de esta clase de buques, desde gorras e insignias hasta camisetas y polos.
Como decía, varios visitantes eran de origen colombiano. Uno de ellos, cincuentón.

Dando vueltas buscando fotos que disparar, lo escuché hablando con uno de los cadetes. (Léase con acento colombiano) "Llevo cinco años viviendo aquí" y "¿cuánto hace que no ha regresado usted a La Patria?"....."mucho, pero la llevo siempre aquí" le dijo llevándose su mano al corazón. 

La verdad es que el barco presentaba un aspecto inmaculado y los nudos dejan a las claras el nivel de detalle que preside todo el buque. Las cubiertas relucían.



Vistas de la popa



Me iba sobre las 9:20 sin poder evitar esta última foto.


Caminaba hacia la moto sin saber muy bien a dónde hacia dónde enfilar, cuando vi que en el movil tenía mensaje de mi amigo Rafa.  Terminamos en Los Llanos de Ana López, algo más arriba de Cueva Grande.